Sergio Ramírez

Grandes esperanzas

Todo parece una burda trama de mafiosos de barrio que por torpeza se cuidan poco las espaldas, como que tienen un teléfono al que pueden llamar los interesados en negociar el contrabando de mercancías en las aduanas. Pero no se trata de una banda formada por codiciosos burócratas de segunda, que se meten al bolsillo unos cuantos miles a costas de lo que debería percibir el erario nacional. Son millones de millones los esquilmados en impuestos de importación, al punto de descalabrar las finanzas públicas.

La red de delincuentes es de tan alto nivel, que la encabeza nada menos que el presidente de la república, al que en su argot llaman el número 1, o “el mero mero”, o “el dueño de la finca”; y la vicepresidenta, la número 2, se ocupa de manejar el día a día del negocio. Ambos perciben una mitad de las ganancias, y se lo reparten equitativamente. La otra mitad va a dar a los bolsillos de los funcionarios involucrados. El público conoce ahora a la banda como “la línea”, por la línea de teléfono designada para las transacciones.

Todo ocurre en Guatemala, y el escándalo estalló en abril de este año, cuando se presentaron las primeras evidencias contra la vicepresidenta Roxana Baldetti. Obligada a renunciar, y ahora en prisión, está siendo procesada por los delitos de asociación ilícita para delinquir, defraudación aduanera y cohecho pasivo; y se han reunido pruebas suficientes para enjuiciar por los mismos cargos al presidente Otto Pérez Molina, quien se acerca al final de su mandato, y se resiste a dejar el cargo, abandonado por la mayoría de sus ministros después que la Corte Suprema ha autorizado unánimemente su enjuiciamiento por el Congreso Nacional.

Desde que se conocieron las acusaciones contra la vicepresidenta, un movimiento ciudadano comenzó a tomar cuerpo con vigor inusitado, y al revelarse lo que todos sospechaban, que el presidente de la república era el jefe de la banda, el país, sin excepciones visibles, demanda su renuncia: la iglesia católica, las iglesias evangélicas, las organizaciones de empresarios, los sindicatos, las universidades, los gremios profesionales, los maestros, estudiantes, empleados públicos, los medios de comunicación.

Una oleada cívica incontenible ha desbordado las calles de la capital y de las principales poblaciones, miles y miles de ciudadanos indignados ante esta trama obscena de corrupción, como no se veía desde que manifestaciones similares salieron a exigir la renuncia del dictador Jorge Ubico, que terminó yéndose al exilio en julio de 1944. El fin de aquella dictadura abrió el período de la revolución democrática en Guatemala.

Y se probó esa vez que hay en Centroamérica un sistema de vasos comunicantes: las protestas en las calles sacudieron también El Salvador, donde el dictador Maximiliano Hernández Martínez resultó derrocado, y las dictaduras de Somoza en Nicaragua y Carías en Honduras fueron remecidas. Hoy, en Honduras la gente sale también de manera masiva a las calles a protestar contra la corrupción.

Cuando uno mira el desolado panorama de los países centroamericanos, los acontecimientos de Guatemala dan motivos de grandes esperanzas: democracias que a duras penas se sostienen bajo el peso de los viejos vicios del poder, el caudillismo rampante y la corrupción crónica e impúdica; pandillas juveniles convertidas en verdaderos ejércitos de delincuentes que desafían al estado con su propio poder basado en el terror; el narcotráfico con sus garras sucias que pervierte todo lo que toca; la violencia contra los periodistas que pagan con sus vidas el derecho de informar a los ciudadanos; el negocio atroz del tráfico de indocumentados, el sicariato, la impunidad, la justicia como remedo.

Y de pronto, una rebelión cívica, sin un solo hecho de violencia, en un país donde la represión política ha desembocado a lo largo de su historia en asesinatos, desapariciones y cementerios clandestinos, convocada a través de las redes sociales por jóvenes que prefieren el anonimato para no dar pretexto a ningún protagonismo oportunista. Grandes esperanzas, porque una sociedad sometida por largos años a la inseguridad y al terror, ha terminado perdiendo el miedo para volver con integridad y valentía por sus fueros democráticos. Una rebelión en las calles por la decencia. ¿Cómo no tener grandes esperanzas?

¿Y cómo ha sido posible que un gobierno corrupto, que en la voz del arzobispo de Guatemala Oscar Julio Vián Morales, “roba a los pobres” con desfachatez, con un presidente que viene de las filas militares represivas, y llegó a la presidencia bajo el lema de “mano dura”, no haya sido capaz de someter a jueces y fiscales, como es tan común en estas tierras?

Ayuda a explicarlo que Guatemala es el único país donde existe una Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG), creada por un acuerdo suscrito en 2006 entre el estado y las Naciones Unidas. La comisión, que tiene carácter internacional y es independiente, está facultada para llevar adelante investigaciones contra funcionarios públicos a través de La Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), como lo hizo en el 2008 al poner tras las rejas al expresidente Alfonso Portillo por actos de corrupción y malversación.

El general Pérez Molina, al negarse a renunciar a la presidencia, se quejó de que “no es aceptable que en Guatemala se pretenda instalar una estrategia intervencionista que tiene como objetivo dictarnos qué hacer o dejar de hacer y quebrantar la democracia”. La sociedad civil, al contrario, respalda plenamente a la Comisión como una garantía de que los crímenes ocultos, como este de “La línea”, no quedarán impunes.

Para su mal, son los investigadores de la Comisión los que intervinieron los teléfonos de los implicados, y presentaron a los jueces las trascripciones de las conversaciones mafiosas. En una de ellas, el propio Pérez Molina da órdenes a un funcionario de aduanas, miembro de la banda.

El último capítulo de esta historia no ha concluido. La gente seguirá en las calles. Un rótulo en la puerta de un restaurante cerrado en respaldo de las marchas, lo dice mejor: “Preferimos perder dinero a perder el país”.

El autor es escritor. Lima, septiembre 2015

COMENTARIOS

  1. elhombredelamancha
    Hace 11 años

    Diferencia: el poder en Nicaragua en los ultimos 100 anos ha estado en ma-
    nos de 2 familias. En el pasado la somocista. En el presente la Ortegamurillo. Julio 79 significo la esperanza al gran cambio, pero, castraron la esperanza: esta es una dictadura democratica(?!?).Los Hnastros
    del frentismo cedieron los sellos y todo el poder a la familia esoterica
    la que controla todos los niveles de gobierno. Otra familia nos mangonea
    en el S.XXI.

  2. jose sandino
    Hace 11 años

    ya Sergio esta viejito, que pronto se le olvido que el es causante de tanto derramamiento de sangre en Nicaragua, y que sobre esa sangre ellos los gobernantes de turno, piratas de turno se enrriquecieron,le robaron uno a uno a cada nicaraguense con el as alto llamado piñata,porque vez al ojo de tu vecino y no vez el tuyo primero,

  3. Ramona
    Hace 11 años

    Porqué se preocupan de defender al acusado de ladrón en el extranjero, y aquí, recuerdan al Director de la DGI?? que pasó, los echan al olvido no a la justicia, pareciera que el miedo a las auditorías y a perder los puestos supera los valores morales como la verdad y honestidad, se estan agrupando, cerrando filas para defenderse, para luego salir en desbandadas.

  4. mac
    Hace 11 años

    La linea en Guatemala para la de aqui propongo varios nombres .
    La raya el trayecto el triangulo la chorrera la ristra la cadena aunque es cadena perpetua a la cual deberian condenar a los implicados pero eso practicamente imposible son inmunes los organismos internacionales como la ONU CIJ solo juzgan s los de derecha.
    Sergio tu fuistes vicepresidente desde el 85 al 90 no te distes cuenta que se hicieron las millonadas en prestamos y donaciones. Muy de acuerdo con Monina

  5. mac
    Hace 11 años

    En Guatemala se descubrio una red de mafiosos llamada “La Linea” y que segun Sergio el presidente era el jefe. En Nicaragua desde 1979 existio una red de mafiosos como la mafia USA que Sergio no vio donde se repartieron sectores y millones de verdes. Voy a dar dos ejemplos el responsable de MICOIN Cabrales repartia a un grupo de sus secuaces los productos que compraba obligatoriamente a los productores y despues de pasar por varias manos le llegaba al ciudadano necesitado 5 veces mas caro.

  6. tarado
    Hace 11 años

    Carlitos Alvarado, de cuantos billones de cordobas esta valorada la piñata de tus amosChayito y Danny, cuanto fuistes tu beneficiado?

  7. Carlos(cm)
    Hace 11 años

    sergio, no si bien es parcialmente cierto lo q escribes, al Gral. Perez aun le tendran a probar los cargos, el debido proceso, eres audaz pues ya lo juzgastes, con q moral te atreves? Si tu fuistes el promotor y firmante d la ley por la cual expropiaron descarada y masivamente en la obscena pinata a miles d nicaraguenses? En la cual tus secuaces se hicieron ricos d la noche a la manana? Tu aun estas en deuda con la justicia, lo olvidas? US $1,200 millones del cual rendir Cuentas.

  8. observador
    Hace 11 años

    El presidente guatemalteco se durmio por completo. No compro ejercito,no compro policia,no compro…

  9. El analista
    Hace 11 años

    Así es, los cambios van a venir de arriba hacia abajo. Muy pronto lo van a ver, lo económico es fundamental para la vigencia de las dictaduras.

  10. Hace 11 años

    Este articulo es tipico de los burgueses descarados que hablan del pueblo y lo que pasa en Guatemala, hasta menciona a Ubico pero nunca se atreven a m encionar al patros: el USA imperio que fue y es el amo de Guatemala. Nos dan humo y espejos y se quuieren aparecer como grandes patriotas pero nunca se atreven a mencionar las tres letras del terror: USA.

  11. monina
    Hace 11 años

    y fueron milones y millones los q vos saqueaste en la decada de los80s, o es q ya se te olvido?, con q cara vos venis a hablar de millones y millones cuando vos le quitastes a nicaragua millones y millones por la corrupta, y mala administracion q vos hiciste en la decada de los 80s, o te queres hacer el chivo loco, verguenza te deberia de dar, de como empobrecistes a nicaragua y le quitastes millones y millones de dolares, vos deberias de estar preso, cumpliendo cadena por destruir a nicaragua

  12. Juan Perez el Incredulo
    Hace 11 años

    Creo que los militares se durmieron cuando dejaron de poner los presidentes via golpe de estado. Vanagloriados por ejercer el poder detras del trono y con las armas en la mano, no creyeron que los cambios que venian en las leyes creadas por el poder civil los podria afectar en el futuro. Tampoco se imaginaron el cambio en la politica de USA. No vieron a paises vecinos con gobiernos similares.Hoy es to late. Un gran cambio viene en Guate. y parece que sera al revez, de arriba hacia hacia abajo.

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