Varias organizaciones empresariales y centros de pensamiento económico, declararon públicamente su confianza en el Banco Central de Nicaragua (BCN), específicamente en los cambios de metodología en la medición de variables económicas que esta institución estatal ha hecho o está haciendo al sistema de Cuentas Nacionales.
Según dicen los empresarios y pensadores económicos en su declaración que fue publicada ayer en LA PRENSA, “Como usuarios regulares del sistema de Cuentas Nacionales reconocemos la calidad de las mismas, y que representan el estado y evolución de la economía…
Reconocemos que constituye parte del trabajo cotidiano del BCN, como de las instituciones homólogas en el mundo, la tarea de actualizar metodologías, adaptándolas a las condiciones cambiantes de la economía nacional y mundial. Los recientes cambios de metodología empleados en la medición del valor agregado, exportaciones e importaciones de las Zonas Francas fueron el resultado de este tipo de tareas…
Consideramos oportuno resaltar que hubiera sido preferible que los cambios metodológicos fueran presentados simultáneamente a la publicación de los datos. Esperamos que los cambios metodológicos y revisión de series en el futuro puedan ser explicados oportunamente al igual que hacemos un llamado para que los informes de la economía se continúen presentando con su misma periodicidad”.
Según nuestro criterio, hubiera sido mejor que el propio Banco Central de Nicaragua respondiera a las críticas y aclarara las dudas acerca de que, como dijo el economista Adolfo Acevedo en la sección Activos de LA PRENSA del jueves 13 de agosto corriente, “si solo se está adecuando la metodología en el registro de cifras en la Balanza de Pagos y Cuentas Nacionales, entonces ¿por qué ha cambiado drásticamente la estructura sectorial de la economía?”
Sin embargo, cualquier persona, organismo o grupo de organizaciones tiene derecho de respaldar al Gobierno y cualquiera de sus dependencias, y sus opiniones deben merecer el respeto de los demás. Pero del mismo modo, cualquier otra persona, medio de comunicación y organismos de la sociedad civil, tienen igual derecho de interpelar a los poderes públicos y de criticar sus políticas, incluso de desconfiar de sus estadísticas y cuestionar sus informes y declaraciones. Y a quienes critican desde abajo, también se les debe respetar y no descalificarlos con expresiones arrogantes y autoritarias.
Ahora bien, las explicaciones de los cambios de metodología en el registro de las Cuentas Nacionales y la Balanza de Pagos, reconocen que han sido correctos los señalamientos de inconsistencias en las cifras del Banco Central, que desde hace meses han señalado economistas independientes bien calificados. Y aunque las dudas no han sido suficientemente despejadas con esas explicaciones, ni siquiera estas se hubieran dado de no haber sido por las advertencias y críticas públicas.
De esta manera se ha confirmado, una vez más, que la crítica de los ciudadanos es necesaria en una sociedad que se precia de democrática, crítica que se debe hacer a todos los poderes públicos incluyendo a un ente que algunos consideran intocable, como es el Banco Central.
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