Economistas independientes han expresado su preocupación ante la falta de información estadística precisa y actualizada, de parte de la principal institución pública que debe proporcionarla como es el Banco Central de Nicaragua (BCN).
En un amplio trabajo periodístico publicado ayer jueves 30 de julio en la sección Activos de LA PRENSA, bajo el título Sin cifras, el país camina a ciegas, profesionales de economía y por ende conocedores del valor de las estadísticas económicas transparentes y oportunamente divulgadas, manifestaron su inquietud ante la situación de que el Banco Central de Nicaragua —“que por años gozó de prestigio por su independencia”— “ha dejado de publicar indicadores claves para la toma de decisiones de los distintos sectores económicos…”
Los economistas señalan que desde el año pasado el BCN no ha publicado en su portal electrónico datos sobre el comportamiento de la producción minera, ni de la producción de alimentos básicos como maíz, arroz y frijoles, lo mismo que de sorgo y café. Y añaden que tampoco se da a conocer datos oficiales de “cómo se comportan a partir de mayo los indicadores de extracción del sector ganado, la producción de carne y el Índice de Producción Industrial de sectores como: carne de pollo, carne vacuna deshuesada, leche pasteurizada, embutidos, alimentos para aves, azúcar y galletas finas, entre otros”.
Pero tampoco se informa oficialmente cuál es la causa de la falta de actualización de las estadísticas económicas, las cuales son indispensables para conocer la realidad de la economía nacional y dirigirla correctamente, un tema que no solo debe importarle al Gobierno sino que interesa a todos los nicaragüenses, desde el más rico empresario hasta el más empobrecido trabajador informal o desempleado del país.
Las estadísticas económicas son indispensables para conocer y diagnosticar la realidad de la economía en sus diversos sectores e interrelaciones, y a partir de allí descubrir los estímulos necesarios para el desarrollo de la producción y determinar los planes para satisfacer, cada vez más y mejor, las necesidades de la sociedad. De allí que no podía ser más acertado el título del artículo de LA PRENSA sobre la falta de información estadística, en el sentido de que el país camina a ciegas por falta de cifras.
Se suele decir que las estadísticas son otra forma de mentir, de ocultar la realidad y engañar a la gente, lo cual ocurre particularmente en los sistemas autoritarios y totalitarios de gobierno. El lenguaje de las estadísticas se emplea para impresionar, tergiversar, enredar o simplificar de manera exagerada, aseguraba el experto estadounidense Darrell Huff (1913-2001), autor de una docena de libros entre los cuales destaca Cómo mentir con estadísticas, traducido a diversos idiomas.
Los gobiernos que no son transparentes ni les gusta rendir cuentas, mienten y engañan no solo falsificando las estadísticas, sino también ocultándolas, o dándolas a conocer de manera extemporánea. De allí que ha sido muy oportuno que el economista independiente Adolfo Acevedo, recordara en la información de LA PRENSA sobre la falta de estadísticas del BCN la frase de un funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI), acerca de que, “cuando alguien oculta algo con tanto celo, es porque tiene algo muy grande que ocultar”.