La ola de violencia en la Región Autónoma Caribe Sur, particularmente las muertes violentas, incrementan cada día, entretanto los líderes locales buscan sus propios beneficios personales y no los de la comunidad, denunció durante una homilía el obispo Pablo Schmidt.
El religioso dijo que hoy en día la mayor parte de los pobladores viven encarcelados en sus propias casas por temor a ser asaltados.
“Yo creo que muchas de las autoridades y grupos de políticos están más preocupados por su poder y el poder de su etnia que en buscar cómo vivir en armonía y en paz”, declaró Schmidt.
“El problema es la gente que tiene autoridad o piensa que tiene autoridad, han sido nombrados, elegidos, ahora han perdido autoridad frente a la gente porque no están gobernando, no están verdaderamente buscando el bien común de la gente, ellos buscan más poder, más influencia, más autoridad, pero ante la gente es todo lo contrario, ellos deberían servir no servirse”, cuestionó el obispo.
Violencia alerta nervios
Durante los últimos diez días, hechos violentos en los municipios Bluefields, Kukra Hill, El Tortuguero y La Cruz del Río Grande sacuden a la opinión pública.
“Altera los nervios, nos da escalofríos pues altera todo el diario vivir de la comunidad, estas situaciones alertan a la comunidad y nos pone en una situación de acción. Pero estamos trabajando articuladamente a través de charlas en los colegios y en la comunidad”, dijo el delegado regional del Ministerio de Gobernación (Migob), Wilfredo Jarquín.
El funcionario público atribuyó el incremento de las muertes violentas en esta región al crecimiento poblacional y demandó que los Gabinetes de Familia, Comunidad y Vida se activen por la comunidad.