Gabriel Álvarez es heredero de lo que podría llamarse una tradición familiar educativa. Su abuelo fue profesor de la UNAN-León, su padre le siguió los pasos y ahora él, durante 32 años ha asumido el rol de maestro de Derecho, como sus antecesores.
Empezó jóven. A los 22 años ya era docente titular en la misma universidad donde había cursado sus estudios de licenciatura en Derecho. Dice que le apasiona dar clases. Pero esa misma profesión ahora le está haciendo pasar semanas tormentosas.
La UNAN-León decidió cancelarle su nombramiento como educador. Las autoridades aducen que fue por constantes faltas del académico. Álvarez niega la mayoría, pero acepta ser culpable de entregar las notas tarde y no participar en las reuniones de maestros. Sin embargo, se queja de que el procedimiento es ilegal y se le intenta castigar por su actitud crítica en contra del Gobierno.
¿Usted es el único que han despedido por ser crítico?
No. Lo que sí creo que es importante de mi caso es que a partir del mismo se va a poner en evidencia lo que está ocurriendo en la UNAN-León y otras universidades. En la UNAN-León hay un clima sumamente pernicioso de restricción de la libertad de cátedra y la autonomía. Muchos profesores están buscando cómo jubilarse y otros están esperando ser despedidos. Es importante que hubo un profesor que se suicidó porque fue despedido supuestamente por razones espurias. No soy el primero. Existe un ambiente generalizado de temor por la restricción de la Autonomía Universitaria. Una falta muy grave que señalan los estatutos es no convocar a Asambleas Facultativas y no convocar a Asambleas Universitarias, pues no se convocan y en su lugar se reúnen los órganos partidarios del Frente Sandinista en las instalaciones de la UNAN-León.
Entonces, ¿hacia dónde va la UNAN-León con todo esto?
La UNAN-León va a una situación de deterioro significativo de la calidad de la enseñanza y aprendizaje. Puede haber muchas cosas positivas, pero si no se hace en plena libertad de espíritu, todo va de capa caída, va de rodada. Cuando vos matás la libertad de las ideas matás el quehacer universitario.
¿Ya no es una universidad de calidad, de prestigio?
Fijate que eso, me duele mucho decirlo, eso te lo dice la misma sociedad leonesa, los mismos estudiantes y los mismos profesores. Yo por lo menos, y tengo muchos colegas, que quieren hacer las cosas bien pero no encuentran las condiciones propicias para desarrollar todo su potencial. Hay una percepción generalizada de los mismos estamentos de la universidad y de la misma sociedad leonesa de que se ha perdido calidad en la UNAN-León. Vos sabés que en la misma Facultad de Derecho no hay agua, no hay teléfono hasta hace poco, no había sistema de aire acondicionado, parecen cosas menores, pero hay una tremenda desidia para no crear las condiciones, lo que te quiero decir es que no solo desde el punto de vista espiritual, mental, de libertad, de enaltecimiento de la autonomía universitaria y de lo que ello implica, sino también físicamente la infraestructura de la universidad se ha deteriorado.
Usted decía que su despido tenía que ver con las críticas que hace al Gobierno y al Canal, pero en la resolución dicen que usted cometió varias faltas, ¿cuáles de esas faltas son verdaderas y cuáles no?
Yo creo que hay un par de situaciones sobre todo que debo reconocer que hay cierto incumplimiento. Y es en cuanto al reporte puntual de las calificaciones y entrega de alguna documentación burocrática de evaluaciones generales de semestre. Ahí debo decir que ciertamente se podían justificar desde mi punto de vista de manera humana, pero que legalmente no cumplía el plazo establecido por la normativa universitaria para la entrega de las evaluaciones. Entonces creo que es verdad.
¿Y por qué no los entregaba?
Bueno, por diferentes razones. No es que no los entregaba…
…Que los entregaba tarde.
Que los entregaba tarde normalmente y otra situación es que los enviaba por vía electrónica y también hubo otra queja de que no debía enviarlos electrónicamente, pero sí físicamente. Pero no lo quiero decir en un término justificativo. Más bien en un término explicativo. El estatuto fue hecho como que si todos los profesores somos de tiempo completo y vivimos en León. A veces yo tenía tres o cuatro grupos que tenían exámenes en una misma semana y tenías otras semanas para entregarlos y son grupos a veces amplios. Entonces creo que una persona que es de medio tiempo o de un cuarto de tiempo, me da la impresión que debería haber una regulación estatutaria más realista y flexible. Y el otro punto es que en realidad yo tuve bastante irregular mi estado de salud. Lo que pasa es que no fueron cuestiones graves ni estuve en hospitales ni nada por el estilo. Pero eran cuestiones que me impiden de manera significativa mi movilización y afectó el poder cumplir en tiempo con el envío de notas.
En la resolución incluso dice que había estudiantes que no podían matricular unas materias porque no tenían unas notas que usted no había entregado.
No. Mirá, yo no creo que eso sea así. Pero ellos son las autoridades y son los que manejan esa información y no tengo elementos para negar o afirmar eso. Lo que sí sé es que allá hay un período de matrículas, pero hay una enorme flexibilidad. A mí me piden a veces que haga exámenes de meses o años a los alumnos. A mí me parece absurdo y se me hubiera comunicado en ese momento.
Pero aquí se podría interpretar como que usted se atuvo a no entregar calificaciones porque en la universidad son bien flexibles.
No lo creo, porque como te digo eso sería una situación muy fuerte. A ver, si alguien de manera excepcional quiso encontrar esa justificación, no lo puedo negar, pero si eso le ocurre a uno entonces no veo por qué no le ocurre a todos. O no puede ser que no me llamen la atención o la universidad no diga que van a abrir un período para que pasen sus evaluaciones. Eso es más bien una manera de distorsionar un hecho aislado y quererlo presentar como una norma o una actitud general.
Incluso dicen en esa resolución que era difícil hablar con usted porque contestaba de mala manera.
Sí, dicen malos tratos, una actitud no adecuada y dicen cosas a veces tan manifiestas y evidentes de lo falso que dicen. Que con palabras finas los maltrataba. Que eran palabras finas, pero que ellos se sentían como que era un maltrato. Si vos vas a la Facultad de Derecho te pueden decir cuál es mi manera de relacionarme con mis estudiantes. Mis tratos con mis alumnos son cordiales, amables y son hasta cariñosos los alumnos porque siento cierto aprecio. Y en realidad, los dos alumnos que se quejan de malos tratos nunca dicen en qué consisten esos malos tratos. Nunca he maltratado a nadie. Luego hay un asunto de un trabajador administrativo que me parece absurdo pensar que un profesor (no puede) pedirle a cualquiera que no debe interrumpir de manera abrupta mi clase. Eso ocurrió hace dos años y lo traen ahora de una manera forzada como si esto es una trama que se viene tejiendo desde hace algún tiempo.
Pero él dice que una vez entró por error y que se equivocó.
Hombre, si vos te equivocás y lo reconocés está bien. Pero ni equivocándose ni haciéndolo a propósito yo lo he maltratado. A cualquier trabajador, profesor o alumno, le diría que por favor no vuelva a interrumpir mi clase y que tiene que pedir, como es lo mínimo de cortesía, permiso para entrar a mi clase. Eso del maltrato es uno de los elementos que a mí más me hizo estar claro de que se trataba de un montaje.
¿Usted buscaba cómo enmendar todo esto? ¿De qué forma?
Por eso yo quería que me llamaran y me dejaran dar mi opinión. Por ejemplo, cuando la Facultad de Derecho me dice que tengo que ir diario a clases, vos sabés que para ir a León tenés que usar como 3 o 4 horas.
Menos. Hora y media.
Bueno, hora y media de ida y lo mismo de vuelta, son tres horas. Eso no es responsabilidad de las autoridades, eso es de mi gusto y es mi responsabilidad con la UNAN. Pero desde mi punto de vista es razonable pedirle a las autoridades que se le organice mi carga académica de forma tal que se me facilite, no prerrogativas ni ventajas, sino una decisión institucional.
¿Jamás le dijeron entonces que había conductas que debía mejorar?
Más bien he tenido reconocimientos de la propia universidad. Si vos revisás mi expediente, no vas a encontrar eso. Hay un profesor, el director de departamento, me dice que él me decía cosas como las que estás sugiriendo, pero jamás me dijo eso. En realidad la entrega tardía de evaluaciones fue el semestre del 2014, entonces yo reprogramaba clases y eso se iba más allá de los períodos de evaluaciones. A veces hice exámenes fuera del período que la universidad tenía y obviamente mi reporte evaluativo iba a estar fuera del período establecido para entregarlos.
Con los errores que asume, ¿cree que sería suficiente para que se justifique su despido?
Por supuesto que no. Te estoy diciendo exactamente lo contrario. Yo puedo aceptar deficiencias de mi parte en la entrega de notas y llenado de formatos propios de la universidad y en la no asistencia total, al cien por ciento, de las reuniones de claustro de los profesores. No solo no son faltas ni graves ni muy graves.
Si todas las críticas las hace desde tiempo atrás, ¿por qué hasta ahora deciden despedirlo?
Porque el poder va a asentándose y va perdiendo los límites y va sintiéndose más impune y desde el primer momento en que llega al poder la actual administración, existían algunos límites y guardaban apariencias. Si ves, por ejemplo, antes no se hubieran atrevido a permitir el ingreso de un caricaturista de Charlie Hebdo o expulsar a un activista de derechos humanos. El poder absoluto tiene una dinámica de espiral, hasta que colapsa. En la UNAN-León, hace algunos años, no existía el ambiente de restricción de libertad de cátedra que existe con los profesores. No existía toda esa propaganda partidaria que ahora existe.
PLANO PERSONAL
Gabriel Álvarez tiene 50 años. Está casado y tiene dos hijos.
Es maestro de la UNAN-León desde hace 32 años.
Es licenciado en Derecho, especialista en Derecho Público y doctor en Derecho.
Cuando era joven le gustaba jugar futbol, ahora dice que tiene el compromiso de hacer ejercicios.
Dice que le disgusta la impunidad y el abuso de poder.
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