Las recientes lluvias que han devastado a Managua, otro desastre natural más que sucumbe al país y el presidente inconstitucional Daniel Ortega no aparece dando respaldo ni manifestándose ante la emergencia, en su lugar su esposa, primera dama y vocera, Rosario Murillo, es quien da la cara junto a las autoridades del Gobierno.
“Por doña Rosario Murillo ninguno de nosotros dio un voto porque nunca ha sido candidata, pero en la práctica está cogobernando (…), yo siempre he creído que Daniel Ortega no gobierna. Daniel Ortega no se reúne con sus ministros, no despacha con nadie; solamente aparece en los rótulos de las calles y carreteras, haciéndose culto a la personalidad”, argumentó Hugo Tórrez, diputado ante el Parlamento Centroamericano por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Por su parte, Agustín Jarquín Anaya, exaliado del Frente Sandinista (FSLN), manifestó que la necesidad de la imagen del presidente no es solo como respaldo moral hacia los ciudadanos, sino para coordinar las labores que se han ido postergando por años sobre planificación y de prevención ante desastres.
“El gobernante elegido por la gente y contratado, por decirlo así, por la población, es él”, finalizó Jarquín Anaya.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A