Además del riesgo de atravesar un cauce natural en invierno, los transportistas denuncian la delincuencia de la que también son víctimas. LA PRENSA / R. VILLARREAL

Barrios indefensos cada vez que llueve

Después de la tormenta, la calma no llega a los barrios Lomas de Guadalupe y Arnoldo Alemán, en Managua. Cada invierno los pobladores quedan desamparados cuando las fuertes corrientes, que atraviesan la vía principal que da entrada a estos barrios, se convierten en un cauce natural.

Después de la tormenta, la calma no llega a los barrios Lomas de Guadalupe y Arnoldo Alemán, en Managua. Cada invierno los pobladores quedan desamparados cuando las fuertes corrientes, que atraviesan la vía principal que da entrada a estos barrios, se convierten en un cauce natural. Cuando eso pasa, las unidades de la ruta 168, la única que llega hasta aquí, detienen su marcha antes de llegar a este trecho. Los pasajeros deben bajarse y empezar una travesía a pie hasta sus casas. Desde un par de cuadras, hasta un kilómetro, según la zona en que habiten.

El pasado jueves, durante la lluvia que creó grandes corrientes de agua en las calles, los vecinos del cauce natural tuvieron que improvisar un paso con mecates, amarrados en ambos extremos para que los temerarios peatones cruzaran de un lado a otro. “Estaba horrible, había un montón de gente queriendo cruzar, ancianos, padres con sus niños, así colgados del mecate se cruzaron al otro lado”, cuenta Johana García, quien vive a un costado del tramo que fue socavado por las corrientes.

Los transportistas, por su parte, justifican la suspensión del recorrido por el peligro que representa cruzar dicho paso. “Aun con transporte pesado, es peligroso pasar en ese punto. Eso es año con año, la gente se molesta, pero es un asunto de la naturaleza y el mal estado de las calles”, expone Manuel Jirón, conductor de la ruta 168.

Desamparados

La lluvia también agudiza otro problema en Lomas de Guadalupe y Arnoldo Alemán: la delincuencia. “Es terrible, te esperan en la parada, te siguen en el camino, y el año pasado todavía se subían a asaltar en los buses. No hay nada que podás hacer, aquí la Policía no entra”, dice Belkis Zelaya, habitante de Lomas de Guadalupe, quien fue asaltada por delincuentes de la zona.

La estación de Policía más cercana está en Villa Venezuela, a unos cinco kilómetros, “de aquí a que llegués o que vengan ellos, ya han matado a una mujer, ya te han golpeado (…). Aquí han pasado muchas cosas”, comenta Keyla González, quien junto con vecinos solicita a la Policía Nacional ponga vigilancia o destine alguna de las unidades preventivas móviles para resguardar la seguridad ciudadana. “Aquí es tierra de nadie en la noche, y una vez que la lluvia arrecia, sálvese quien pueda”.

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de los barrios periféricos del municipio de Managua pertenecen al territorio que cubre la Estación Siete de la Policía Nacional, pero hay falta de presencia policial en el Israel Galeano, Milagro de Dios, Lomas de Guadalupe, Arnoldo Alemán, Tangará, Los Corteces y Camino del Río.

Boletin Nacionales Lluvia archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    En la gran mayoria de los paises, los ejercitos se activan inmediatamente, para ayudar a la poblacion que sufre embates de la naturaleza de cualquier clase, donde esta el ejercito que, es de los icaraguenses. Porque no se ve su actividad ayudando a las poblaciones que estan sufriendo? Es que estan de reserva unicamente para ir en contra del pueblo?

  2. ramiro
    Hace 11 años

    En el mero Siglo XXI, en el 2015, parece mentira que las alcaldías en vez de preocuparse por el pueblo, y mejorar la infraestructura vial, salvaguardar las casas de los barrios,crear trabajo, ofrecer medicinas, etc, se encarguen de pegar papeletas partidarias de la pareja Ortega.

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