La salida de Nicaragua de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) le trae ganancias al país al ser visto por los inversionistas extranjeros como un destino donde pueden colocar sus recursos de manera segura y sana.
Esta es la valoración de Ana María H. de Alba, especialista en tema de prevención de lavado de dinero, basada en que el fortalecimiento de las normas prudenciales adoptadas por las autoridades y el Sistema Financiero Nacional (SFN) evidencian los avances en modernizar la parte legal y su implementación para identificar y actuar ante los nuevos delitos en los negocios financieros.
“En este momento la manera que en el mundo, incluso en otros países de Centroamérica, miran a Nicaragua como un lugar más serio y sano y además donde se puede venir a invertir. Se está enfocando en el mercado nicaragüense por tener seriedad, estar creciendo y a su vez permitir la inversión extranjera sin mayor preocupación”, afirma.
El GAFI notificó en febrero pasado a Nicaragua su salida de la lista gris por su progreso en el régimen Anti Lavado de Activos y Contra el Financiamiento del Terrorismo (ALA/CFT).
De Alba dijo que el personal bancario, de los puestos de bolsa y del resto del SFN constantemente debe ser capacitado y los sistemas actualizarse para saber detectar y actuar ante los nuevos métodos de delitos que surgen ante el avance del uso tecnológico para hacer negocios.
La especialista explicó que uno de los mayores riesgos actualmente es la utilización de las tarjetas prepago o débito para colocar dinero proveniente de actividades ilícitas, como el lavado de activos. De Alba refirió que por ello el GAFI exige la Debida Diligencia Ampliada (DDA) que consiste en que en los bancos enfaticen no solo en saber el nombre del cliente sino conocer a profundidad de “su organización, la naturaleza de su negocios, el potencial operativo” y toda la información debe respaldarse y “actualizarse conforme crezca la relación comercial”.
Incluso, la DDA pide, donde merece el caso, que se conozca de los clientes extranjeros y que vienen al país a invertir más de sus antecedentes, sus estados financieros y corroborarlos así como su reputación en otro países.
“Lo único que complica hacer negocios es cuando tú tienes algo que esconder, pero cuando no, puede que se tarde un poco más el proceso (trámites), pero si tienes la información en orden la ofreces para dejar saber al banco qué se puede esperar de ti” como inversionista, afirmó.
2,000 funcionarios de los seis bancos miembros de la Asobanp y de financieras reguladas, participaron en el seminario de prevención de lavado de dinero.
AVANZAN CON SUPERVISORES
Teresa Montealegre, directora ejecutiva de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp), aseguró que el trabajo conjunto a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) y la Unidad de Análisis Financieros (UAF) permite que las normas prudenciales en el país sean de las más modernas.
Montealegre refirió que al tener grupos financieros internacionales dueños de bancos que operan en el país, los bancos deben cumplir las normas y controles de prevención de la vado de dinero y financiamiento al terrorismo nacionales y extrajeras, como las de Estados Unidos. Asobanp realizó por dos días el seminario sobre prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo donde participaron cajeros hasta directivos de los bancos.
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