Con la salida, este 13 de junio, de las miles de personas a la marcha contra la Ley 840 en Juigalpa, el comercio sintió un gran impacto negativo con la participación de poco compradores y usuarios del transporte en la cabecera municipal de Nueva Guinea.
Los vehículos de transporte colectivo que viajan hacia las colonias sintieron que poca gente salió a la espera. Solo los alumnos de colegios de secundaria y estudiantes de las diferentes universidades son los que hicieron uso del transporte desde horas tempranas de este sábado.
Ninguno de los transportistas que viajan a Managua desde las cuatro de la madrugada quiso brindar opinión ante el temor de ser sancionados.
«Eso está claro si nosotros decimos que hay pocos usuarios y que los camiones y buses que vienen de las colonias solo traen a estudiantes nos pueden sancionar. Prueba de esto que no quisieron darnos permiso para transportar a la gente a la marcha y para remate cortaron la energía desde horas de la madrugada para que nadie mire noticia ni se entere» dijo un transportista.
Salvador Meneses, comerciante ambulante, dijo que “aquí no hay nada que hablar, las fotos que tomas dicen mucho, los días normales en esta terminal son miles de personas y ahora vos podés ver poca gente”.
Jaquilen Gutiérrez, propietaria de una puesto de venta de comida, dijo “está claro que nosotros sin los campesinos no somos nadie, ni salimos de las jaranas. Mira una simple marcha que apenas fue de un día, y que al parecer este gobierno no les obstruyó el paso pero está presionando por otro lado, no les dieron permiso a los buseros y para remate cortaron la energía”.
El director del área del contribuyente de la Alcaldía sandinista, Roger González, evadió contestar sobre cuántas guías o cartas de venta habían atendido este sábado, pero extra oficialmente se conoció que ni una sola se emitió hoy porque la mayor parte de camiones ganaderos andan con los marchistas.