Heredero del Club Azotea cerrado por un incidente, con el hijo del entonces presidente Somoza García, Anastasio hijo fue retirado de dicho club por no ser socio, esto enfureció a su padre y el Club fue cerrado para abrirlo posteriormente con el nombre de Club Terraza.
El Club estaba situado en la azotea de la Casa Pellas sobre la Avenida Roosevelt y tenía como entrada principal un ascensor que lo llevaba a uno, hasta las instalaciones del centro social. Lógicamente existían rutas de emergencias por escaleras que quedaban al fondo del edificio con dirección al oriente.
El Club Terraza fue sin lugar a dudas el centro social por excelencia del gran capital, los granadinos que lo representaban y algunos diriambinos vinculados familiarmente con Granada.
El Club tenía una pequeña piscina, un bar muy hermoso, una amplia terraza donde se escuchó muchas veces a Sadia Xilú y Los Solistas del Terraza. Era el centro social por excelencia con el mejor restaurante de Nicaragua. Se celebraban grandes eventos, como presentación en sociedad de las jovencitas con mayor arraigo económico y social y sus padres bajo las notas musicales de Aida, llevaban del brazo a sus hijas sonrientes y orgullosos.
Del Terraza salieron matrimonios, se celebraron bautizos, primeras comuniones, cumpleaños y todas clases de eventos importantes.
Las Juntas Directivas del Terraza, se fraguaron muchas veces en la Casa Pellas bajo la tutela de don Julio Chamorro Benard y Joaquín Cuadra Chamorro, quienes, representaban siempre al mayor número de accionistas. Habían socios accionistas y concurrentes.
Somoza ya había empezado desde los inicios del Terraza, un nuevo club, con amigos íntimos y facilidades deportivas, fue así que se hizo el Country Club, apoyado entonces por el doctor Vicente Navas, don José Benito Ramírez, Camilo González y otros connotados políticos liberales del círculo íntimo de Somoza García. Ese Club quedó en las inmediaciones de Nejapa sobre la Carretera Sur. Posteriormente abrieron el nuevo Country que llegó a tener un gran prestigio y compitió con el Club Terraza.
El Club Terraza hacía cada año una Junta General de Accionistas para elegir a sus nuevas autoridades. En una ocasión, estábamos en el comedor varios amigos degustando unos sabrosos tragos técnicos, cuando don Julio Chamorro, conocido con cariño como “Tata Frutos” nos llamó para iniciar la elección. El infaltable, Baby Altamirano a quien muchos le decían humedad por su facilidad de colarse, también era conocido por su don de ubicuidad, se levantó campantemente para ir a integrar el grupo de accionistas. “Tata Frutos” le dijo… “bebito, espéranos mientras hacemos la reunión, porque solo es de accionistas”. El Baby enfurecido empezó a hablar de todos los granadinos y su ascendencia, trayendo en su imprudencia, el nombre de Cádiz y todos sus derivados… de más está decir que el Baby fue retirado inmediatamente y por muchos meses nadie se atrevió a invitarlo o a insinuar siquiera su presencia.
Un día que veníamos de Granada con un conocido productor de la Televisión Norteamericana socio de Charles Boyer, David Niven y Aida Lupino, grandes estrellas de Hollywood, lo invité a comer la famosa Langosta del Terraza, el mejor plato en su tipo de toda Centroamérica. El mismo día cantaba en la tertulia de esa tarde, la famosa Rocío Dúrcal, casi una niña entonces… al entrar al Terraza, las oscuras Golondrinas de la Avenida Roosevelt hicieron su gracia sobre la calva de mi amigo, subimos precipitadamente por el ascensor y yo le indiqué donde estaban los baños para que pudiera limpiarse. En ese momento la Dúrcal salió gritando… “Aquí está un gringo con un huevo frito en la cabeza”… Corriendo lleve de la mano a mi amigo al baño respectivo, entre las risas y aplausos de muchos circunstantes.
Otra anécdota que recuerdo es la del famoso Chicho Blanco, vendedor y muy querido de la Casa Pellas, todos los días subía a almorzar al restaurante del Club Terraza. Un día de tantos el presidente del Club, Mario Rappaccioli, conocido cariñosamente como “el chino”, llegó a decirle a Chicho que hiciera su solicitud al Club. Chicho se olvidó del asunto y siguió llegando al Terraza hasta que de nuevo coincidió con el Chino Rappaccioli…” ideay hombre… no recibiste una carta que te mandamos para que hicieras tu solicitud…” Chicho le dijo no he recibido nada. El chino le contestó: “Tenés que haber recibido esa carta dirigida al señor Narciso, Blanco…” te repito que yo no he recibido nada yo me llamo Salvador Castillo. Y Chicho siguió llegando al Terraza como siempre.
Mi tributo a los amigos desaparecidos como el Chino Rappaccioli e Iván Saballos, mis clientes, Ariel Solórzano “ la pepona” ya fallecidos y que como Danilo Manzanares fueron todos presidentes del Terraza y una plegaria donde se encuentren, para Alejandro Lacayo Montealegre (Cajandro) y Carlos Reyes Montealegre, padrinos y amigos siempre.
Queda mucha tela por cortar, anécdotas que decir, amigos para recordar y canciones inolvidables como Corn Island Tropical y San Juan de Sur… que forman parte del marco de los recuerdos.
INOLVIDABLE
El Club Terraza fue sin duda el lugar de los principales de Nicaragua tanto económica como socialmente, ahí paso todo, desde romances, fiestas inolvidables, cantantes famosos, pleitos, tramas políticas y todo lo que el ser humano puede desarrollar bajos los impactos de los tragos y en compañía de sus amigos y seres queridos, viviendo las emociones del momento.
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