Según el Secretario General de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, en el barrio Santa Elena, kilómetro 13 de la Carretera Norte, unas 500 viviendas resultaron anegadas producto de las lluvias la tarde y noche del jueves 11 de junio.
En este barrio, las familias se encuentran preocupadas porque hasta ahora ninguna autoridad local se ha hecho presente para pedirles información de los daños sufridos en las humildes viviendas.
En la última parte de la segunda etapa del barrio, las calles no se ven, están totalmente cubiertas de agua, y el olor empieza a sentirse más fuerte cada vez que el sol sale un poco más.
A algunas personas se les mojaron enceres domésticos, ropa, cama, etc.
Según los pobladores del barrio, las inundaciones son recurrente en la zona una vez que inicia la estación lluviosa, incluso ha habido familias que han rellenado con tierra, sin embargo, la lluvia de la noche del jueves lo convirtió todo en lodo.
Marling Barrero y su esposo, habitantes del barrio, viven en una de las últimas casas de la segunda etapa y su vivienda quedó totalmente aislada, y en la parte trasera pasa un cauce natural.
«Tal vez no se me llena de agua pero con ese cauce esto se vuelve un mar», dijo Barrero, quien tiene 6 meses viviendo en la segunda etapa del barrio y es la primera vez que le toca vivir algo así, quien además está embarazada.


