Los habitantes del barrio Villa Norte, de Jinotega, están preocupados por el mal estado de las calles hacia las llamadas áreas verdes (subiendo el cerro), donde más de cincuenta familias están pasando penurias a causa de las lluvias y la poca atención municipal.
Hoyos en los techos de las casas sin piso son apenas una parte de los problemas de los habitantes de este barrio, quienes viven en pobreza casi extrema, bajo las sombras de un cerro que se desmorona cada vez que llueve. Bajar del sitio para recoger agua de madrugada es muy difícil por el mal acceso al lugar. Las calles principales del barrio están asfaltadas; sin embargo, a medida que se avanza en callejones que van hacia el cerro —llamadas áreas verdes— está completamente pedregoso y lodoso, peor ahora que llueve.
“A mí me toca bajar con mi niño a tuto para que vaya limpio a la escuela, a veces no lo mando porque me dan miedo las correntadas de lodo y agua que bajan del cerro”, explica Carmen Herrera Méndez, una de las habitantes de arriba, quien comentó que hasta las letrinas se rebalsan cada vez que llueve.
Marlene Navarrete, quien habita en la parte de arriba desde hace 12 años, declaró que desde que vive ahí le han pedido a la Alcaldía, empresas de agua y luz que reparen las calles, instalen energía eléctrica y mejoren el sistema de aguas negras; no obstante nadie les da respuesta. Navarrete, quien vende tortillas, vive con sus cinco hijas en una casa con muchos hoyos, por donde el agua se filtra.
Juana Castro tiene a 18 personas viviendo en una casa y asegura que las zanjas, resbalones y enfermedades son el pan de cada día entre los habitantes de este sector de Jinotega.
Explicó también que solo hay un puesto de agua potable que no siempre abastece a todo el sector, por lo que el agua de lluvia es la que ocupan para sus labores caseras.
“Estamos viviendo como en las cavernas, olvidados por nuestras autoridades”, dijo Castro.
ALCALDÍA REPARARÁ
Un grupo de habitantes de comunidades de San Pedro e Isidrillo, a unos cinco kilómetros al oeste de la ciudad de Estelí, protestó la noche de este miércoles exigiendo a las autoridades que repararan la vía, donde había pegaderos por las lluvias.
Ayer las autoridades municipales comenzaron a reparar el sitio. Erick Santiago Hernández Toruño es el conductor del bus que transporta trabajadores de la fábrica hasta Isidrillo y el vehículo sufrió desperfectos por haberse pegado en el lodo una vez más.
Al lugar llegó la Policía, además de una representación de la Alcaldía de Estelí.
Donis Espinoza, responsable de participación ciudadana de la Alcaldía, dijo que están conscientes de la necesidad de reparar toda la vía, pero no hay recursos, por lo que las maquinarias estarían habilitando los trayectos intransitables.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A