Para salir de los modelos tradicionales, una empresa coreana ha creado Moky , un teclado Bluetooth que hace la diferencia entre todos los demás: todo el área que ocupan las teclas conforman una superficie táctil, lo que convierte al gadget en un “touchpad” gigante que permite realizar todo tipo de tareas.
Moky funciona con sensores infrarrojos que detectan los movimientos que el usuario realiza por encima de las teclas, de modo que no será necesario separar los dedos de ellas para realizar otras operaciones.
El aparato recibe diversas órdenes a la vez, por lo que los creadores incluyeron una tecla que activa los sensores, el que debe ser activado cuando la persona decida utilizar el teclado como un “touchpad”. Cuenta con una especie de cubierta para protegerlo del polvo y cualquier posible daño accidental, además de servir como un soporte para apoyar la tablet.
Actualmente, los responsables del proyecto se encuentran trabajando con un prototipo, pues el producto final se espera que esté listo en el próximo mes de octubre.
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