Dirigentes del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y el Movimiento por Nicaragua (MpN) introdujeron un recurso de inconstitucionalidad en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) contra los Gabinetes de la Familia, considerándolos un mecanismo de imposición y coerción por parte del Gobierno en las familias.
Nosotros planteamos que los Gabinetes (de la Familia) son una intromisión en la vida privada (de la familia) que violenta derechos constitucionales y derechos convencionales, es decir derechos que están contenidos en convenciones de derechos humanos. Además que no tienen una norma de discrecionalidad, expresó Azahálea Solís, coordinadora del MAM.
Según Solís, las organizaciones plantean en el recurso que los Gabinetes de Familia son una violación a los principios del respeto a la vida privada, domicilio y, principalmente, el respeto de cada ser humano al derecho de hacer su propio proyecto de vida.
INCLUYEN UNIÓN DE HECHO
También hablamos de la unión de hecho, en la cual se le está poniendo unas mayores formalidades que desnaturalizan lo que es esa figura, dijo Solís.
La también dirigente del MAM, Juanita Jiménez, explicó que recurrieron por inconstitucionalidad de forma parcial contra el Código de la Familia en cuanto a la unión de hecho estable y los llamados Gabinetes de la Familia porque consideran que lo que hacen es imponer un modelo de control social de la ciudadanía en intromisión en la vida privada, pero también imponiendo un modelo político ideológico, revestido de religiosidad que desnaturaliza el derecho a la libertad individual.
En cuanto a la figura de unión de hecho estable, a criterio de Jiménez lo que hicieron (en el Código) fue violentar el estatus jurídico de la unión de hecho y agregar una serie de requerimientos y requisitos que casi es similar a un matrimonio y complejiza aún más de cara a la protección estatal que es el principio principal (constitucional) que aquí se está vulnerando.
Mal ejemplo
La coordinadora del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), Azahálea Solís, aseguró que además de la violación a los derechos “la familia Ortega Murillo no es la mejor referencia para las familias nicaragüenses”. Solís agregó que no se pueden seguir modelos dado que las sociedades son muy amplias y cada quien tiene intereses y aspiraciones distintas.
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