Tras 48 horas de lluvia en la capital ya se reporta la primera víctima mortal junto con incalculables daños por destrucción en la infraestructura. Y aunque las aguas no terminan de bajar en algunas comunidades afectadas, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) anuncia que probablemente estas continuarán hoy.
Ervin Ríos Blandón, de 21 años, fue el primer fallecido a consecuencia de los fuertes aguaceros que azotaron en los últimos días varias zonas del país, pero que golpearon con mayor intensidad a la capital.
Ríos Blandón era originario de Ciudad Darío, Matagalpa. El ciudadano pereció al ser aplastado por una solera que cedió ante la fuerza del agua, en el municipio de Tipitapa.
En cuanto a las previsiones climáticas, Marcio Baca, director de Meteorología del Ineter, informó a medios oficialistas que la probabilidad de lluvia para hoy es por la presencia de un eje de vaguada (encuentro de masas de aire frío con aire húmedo y caliente que deriva en lluvias).
Según Baca, estas lluvias se presentarán sobre todo en Occidente, Pacífico y Norte del país. Ineter aclaró que las lluvias ocurridas el martes y miércoles se debieron a la presencia de una onda tropical, pero actualmente el país ya no se encuentra bajo su influencia.
Ineter también prevé que se presenten marejadas el viernes por la incidencia del huracán Blanca que se encuentra frente al Pacífico mexicano. Según Baca, en nuestras costas del Pacífico se podrían presentar olas de hasta dos metros de altura y esto puede poner en riesgo a pequeñas embarcaciones en altamar. Por lo tanto hay que tomar medidas de seguridad para que no resulten dañados los barcos ni haya víctimas qué lamentar.
COMUIDAD DE MATEARE CONTINÚA INUNDADA
A tres días de esa fuerte lluvia que provocó desastres a nivel nacional, en el municipio de Mateare aún no se superan las inundaciones. En la comunidad conocida como El Marañonal, cerca de la carretera que conduce a la laguna de Xiloá, aproximadamente cuarenta viviendas continúan anegadas.
Sus habitantes, con el agua casi a la altura de las rodillas, esperan que las autoridades del Gobierno central envíen a sus subordinados a verificar el panorama y a tomar medidas ante la posible propagación de enfermedades por el agua de lluvia concentrada.
Yohana Urroz Álvarez, pobladora de la comunidad, expresó la preocupación de que los niños se enfermen por los zancudos o a causa de letrinas que colapsaron la noche del martes y que remató la lluvia del miércoles.
“Aquí no hay desagüe, la primera inundación que sufrimos fue en 2012, tocamos puertas de la Alcaldía pero no quiere saber nada de esta comunidad, está abandonada”, acusó Urroz.
Su vecina, Aurora López, dijo que se les mojaron las camas y muebles y por eso las últimas tres noches ha tenido que acomodar a sus dos hijos en sillas de plástico. “Que vengan a ayudarnos, que nos saquen estas aguas”, rogó.
Ante el cuestionamiento vía telefónica del equipo periodístico de LA PRENSA de por qué la negativa a nuestro ingreso, la encargada de relaciones públicas de la institución Karla Acosta, respondió: “Ah no, lo siento, no podés entrar”. “¿Por qué?”, se le cuestionó. “Porque no, la próxima”, respondió Acosta con tono de burla. A pesar de haber sido negado el ingreso de LA PRENSA, para medios como Canal 4 y Canal 2 los portones de Ineter sí estuvieron abiertos.
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