Jorge J. Cuadra V

Debió haber respetado su vocación

Y su vocación siempre fue el quehacer literario. Las inquietudes políticas llegaron después y de ser un espejismo se transformaron en trágica realidad.

¿De quién estoy hablando? Del laureado escritor, Sergio Ramírez Mercado, quien interrumpió su inspiración literaria para irrumpir en el juego mortal de la revolución que encabezaba el minúsculo grupo enmontañado, identificado por las cuatro letras, que con el paso del tiempo sembraría los campos de Nicaragua de dolor, sangre y muerte, en nombre de la libertad.

¿Estaba involucrado con el clandestino FSLN cuando publicó su primer libro, Cuentos, en 1963? No lo sabría decir, pero es muy probable que la semilla de la rebelión ya estaba germinando en su cerebro privilegiado, al irse dando cuenta de lo nocivo del régimen dictatorial al que había estado muy ligado desde el inicio de su adolescencia. Pero su vocación de literato estaba en pleno desarrollo y en 1970 nos regala una de sus mejores novelas, Tiempos de fulgor , a la edad de 28 años.

¿Por qué el espejismo de la política logra engañar al escritor de corazón en la década de los setenta? Fue cuando su capacidad de escritor predestinado estaba en el apogeo de su desarrollo literario y lo frenó para incursionar más intensamente en la causa de la revolución. Hay un destello en 1971 y otro cinco años después, en 1976, lo que indica que la literatura pasó a segundo término y las ansias de liberar a Nicaragua del yugo de la dictadura somocista primero.

El escritor se estaba preparando para la guerra, para conseguir la paz. Y llegó la guerra, pero la paz no se ha podido instalar como Sergio lo soñó.

Sergio Ramírez Mercado entró triunfante en la Nicaragua “liberada” como miembro distinguido de la Junta de Gobierno. Después sería vicepresidente de Daniel Ortega hasta las elecciones de 1990, en las que corría por supuesto como vicepresidente por el FSLN. Sergio Ramírez ha sido el único vicepresidente de Nicaragua que ha tenido el poder real, porque el presidente Ortega se dedicó a manejar la política partidaria para adueñarse del partido sandinista, mientras su vicepresidente se encargaba del manejo del país.

Ortega tuvo éxito en su misión de poder partidario, pero Sergio Ramírez fracasó y se convirtió en disidente del FSLN. Fundó el MRS con miras a desplazar a Daniel Ortega del poder y ya sabemos el resultado de esa gestión. Actualmente Sergio Ramírez está alejado del quehacer político y se dedica de lleno a lo que nunca debió haber abandonado, pero el daño ya estaba hecho porque lo que dejó de escribir en nombre del poder político, jamás podrá ser recuperado. La inspiración literaria es como el fluir de los ríos y así como el agua que no bebemos se pierde en la inmensidad del mar, la inspiración que no aprovechamos se pierde en el infinito de la nada. Por eso es inútil preguntar lo que hubiera escrito Sergio Ramírez Mercado de no haberse ausentado, siguiendo el fulgor de la rebelión armada. De lo único que puedo estar seguro es que el espejismo de la política solo le dejó sinsabores, frustraciones, enemigos gratuitos y traiciones. Lo demás es especular. Sin embargo, hay otro aspecto cierto. El intelectual en el apogeo de su vida, cuando el éxito era una ilusión y los premios una incógnita, dijo: “Prepárate para la guerra si quieres conseguir la paz”. Mientras que el escritor premiado y realizado, en la cumbre de su madurez humana acaba de decir: “Si quieres paz, prepárate para la paz”. Toda una filosofía existencial que elevó al estimado escritor a los altares de la sabiduría.

El autor es periodista.

COMENTARIOS

  1. Juan Perez el Incredulo
    Hace 11 años

    Dice un refran: Para sabio Salomon. El problema es que el escritor tiene conceptos menos practicos que el ingeniero. Piensa mas con el corazon que con la cabeza. En cambio el ingeniero piensa mas en lo matematicamente comprobable.Pero si lo que hizo el escritor Ramirez Mercado fue malo, esto no fue por querer danar a Nicaragua. Estoy seguro que lo hizo creyendo que hacia un bien al pais. El problema es que nadie juzga intenciones, solo se juzgan los resultados.

  2. Armando
    Hace 11 años

    Duro y lapidario comentario de Carlos Vindas pero muy cierto, estoy con el. Bello articulo acerca de uno de los artifices de la mayor desgracia q nos ha acontecido como nacion.

  3. Carlos Vindas
    Hace 11 años

    Este señor tiene una deuda impagable con este pueblo, él es tan culpable como los otros de la desgracia acaecida en este país, por culpa de él estamos en lo que estamos, nos heredaron muerte, exilio, hambre, misería humana y social, etc, etc, etc y igual que todos ellos nunca pidio perdón por su infamia

  4. mac
    Hace 11 años

    2-Robespiere o Saint-Just y hablando de Saint-Just parece no lo leyeron o pasaron por alto su leccion cuando dice “Yo busco el principio y armonia de las leyes y no dire como Montesquieu que yo he encontrado nuevas razones de obedecer sin embargo yo no obedecere mas que a mi virtud. Si yo hubiese sabido que se pensaba limitar mi libertad yo hubiese huido de una patria desdichada y los maldeciria”. Gran diferencia entre un verdadero revolucionario y oportunistas.

  5. mac
    Hace 11 años

    1-Nunca penso en la paz simplemente buscaron el poder.Indiduos como Mercado,Tunnerman,Serrano,los Cardenal etc tuvieron en sus manos hacer una Nicaragua mejor pero por permanecer en la cupula permitieron todos los desmanes del sandinismo.Daban pena cuando en la asamblea cumplian con la consigna sandinista direccion nacional ordene y en lugar de defender la democracia defendieron el terror sandinista.Lo unico que me lleva a pensar sobre su indigno proceder fue que tuvieron miedo de terminar como

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