La versión más reciente del automóvil autónomo de Google —un biplaza que no necesita acelerador ni volante— debutará en las carreteras, a mediados de año, en un paso significativo en la misión del gigante tecnológico de ofrecer al consumidor automóviles sin conductor.
Este prototipo es el primer vehículo construido desde el comienzo para conducción autónoma, afirma Google.
Puede conducir, frenar y reconocer peligros sin intervención humana. Tiene más capacidades que el prototipo que Google presentó en mayo pasado, que era tan rudimentario que tenía faros delanteros falsos.
EL NUEVO MODELO
Este vehículo no está diseñado para viajes largos. Carece de bolsas de aire y otros dispositivos de seguridad requeridos, de modo que no puede marchar a más de cuarenta kilómetros (25 millas) por hora.
Es eléctrico y debe ser recargado después de 130 kilómetros (ochenta millas) y solo puede hacerlo en áreas que hayan sido cartografiadas minuciosamente por Google.
El objetivo definitivo, dijo el cofundador de Google, Sergey Brin, es producir automóviles controlados por computadoras, que eliminen el error humano, que es un factor con incidencia en un noventa por ciento de las muertes de más de un millón de personas en el mundo por año.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B