Millares de indígenas y campesinos guatemaltecos se manifestaron ayer en las calles de la capital para exigir la renuncia del presidente Otto Pérez, cuyo gobierno está acorralado por varios escándalos de corrupción. Esta es la tercera manifestación masiva en menos de un mes para solicitar la renuncia del mandatario.
Ayer, mientras los manifestantes se concentraban en el centro de la capital, el Ministerio Público arrestó al presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), el militar Juan de Dios Rodríguez, cercano al mandatario, y al presidente del Banco Central de Guatemala (Banguat), Julio Suárez, indicó la entidad en un comunicado. Además se arrestó a otras 15 personas.
«Soy el primero en lamentar que esta situación se esté dando, que se haya faltado a la confianza y si hay señalamientos de algún delito, soy el primero en pedir que respondan a la justicia y si son responsables, que sean condenados». Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala.
Los detenidos estarían involucrados en la adjudicación irregular de un contrato del IGSS por 116 millones de quetzales (unos 14.5 millones de dólares al cambio) en favor de la Empresa Farmacéutica Pisa de Guatemala, que en diciembre obtuvo la concesión del servicio de diálisis peritoneal de pacientes de la institución de seguridad social.
Las autoridades acusan a los detenidos de asociación ilícita, tráfico de influencias, cobro ilegal de comisiones y cohecho activo. Pérez nombró a Rodríguez al frente del IGSS en abril de 2013 para combatir la corrupción en esa institución. Antes se había desempeñado como secretario privado del mandatario.
“FUERA CORRUPTOS”
La investigación estuvo a cargo del Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).
Esas mismas instituciones desmantelaron el 16 de abril una estructura criminal de defraudación fiscal y aduanera para evadir impuestos. El escándalo salpicó a la entonces vicepresidenta, Roxana Baldetti, cuyo exsecretario privado, Juan Carlos Monzón, sería uno de los que dirigía la red. Baldetti renunció a su cargo el 8 de mayo.

DETONANTE
Para David Gaitán, miembro de la organización Acción Ciudadana, adscrita a Transparencia Internacional, el arresto de Rodríguez debería ser el detonante para que Pérez presente su renuncia, debido a su amistad personal con el involucrado y porque este fue nombrado por el propio jefe de Estado.
“El presidente debe de renunciar en este momento no solo por el clamor popular, sino por la vinculación directa que tiene con el señor Juan de Dios Rodríguez. Era imposible que él (Pérez) no supiera de estas negociaciones anómalas”, afirmó.
Aseguró además que el mandatario ignoró la denuncia pública de esa entidad, realizada en diciembre pasado, cuando pidió que “se rescindiera el contrato (con la farmacéutica) porque a todas luces era anómalo”.
FUNCIÓN DE LA RED
El caso de fraude en el IGSS afectó a varios pacientes con insuficiencia renal, explicaron la fiscal general del Ministerio Público (MP), Thelma Aldana, y el representante de la Cicig, Iván Velásquez, entre otras autoridades.
En septiembre de 2014, el IGSS contrató a la compañía Droguería Pisa de Guatemala Sociedad Anónima para que atendiera a los pacientes con insuficiencia renal. Velásquez explicó que, durante el último trimestre de 2014, su ente tuvo conocimiento de irregularidades en la tramitación de ese contrato en el que intervenían funcionarios y personas particulares a cambio de “comisiones improcedentes”.
Según las primeras investigaciones, los implicados cobraban entre el 15 y el 16 por ciento del importe final del contrato, por seleccionar a la empresa.
A juicio de Velásquez, Pisa no cumplía con los requisitos mínimos para la atención especializada requerida por los pacientes con enfermedades renales y no tenía la capacidad y la experiencia para brindar dichos servicios.
Agregó que esta situación condujo a la muerte de algunos pacientes, máxime cuando la sanidad es un tema “de tanto interés” para toda la sociedad. Aldana indicó que la Fiscalía investiga dos denuncias de la Procuraduría de los Derechos Humanos en las que se reclama la muerte de siete pacientes de este sistema.
TRAICIONADO POR SUBALTERNOS
El presidente Otto Pérez Molina intentó desvincularse del caso de ayer al declarar en rueda de prensa que el IGSS es una entidad autónoma y que fue traicionado por las personas que nombró a cargo de ese organismo.
Además, reiteró que continuará en la Presidencia hasta el 14 de enero de 2016, cuando entregue el poder a las autoridades electas en septiembre u octubre, cuando se realice la segunda vuelta de los comicios.
“No es posible que el sistema siga permitiendo que este tipo de abusos y delitos se sigan cometiendo y por supuesto que acepto parte de la responsabilidad porque yo deposité confianza en estas personas, pero eso no quiere decir que me haga responsable de los hechos. Ellos han defraudado la confianza que deposité en el momento”, alegó.
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