Néstor Valle González

Día mundial del cáncer de ovario

Hoy 8 de mayo de 2015, se celebra el día mundial del cáncer de ovario, el cual se institucionalizó a partir de 2013, en Zúrich, por iniciativa de un grupo de asociaciones para dar, por fin, voz al cáncer de ovario. Es considerado el tipo de cáncer más “silencioso”, por la ausencia de síntomas tempranos aun no existen test específicos y por lo tanto se diagnostica en etapas tardías, hacen falta biomarcadores predictivos, puede extenderse al resto del cuerpo.

En definitiva, es un reto para la sociedad, que debe de tomar conciencia de la importancia de su detección precoz y los equipos médicos deben de tender cada vez más a la especialización y el trabajo integrado. De esta manera avanzaremos en mejorar la supervivencia.

La historia natural, se conoce desde hace más de 150 años.

En el mundo se diagnostican 200,000 nuevos casos por año, para este año 2015, según la sociedad americana contra el cáncer en los Estados Unidos, se prevé que alrededor de 21,290 mujeres recibirán un nuevo diagnóstico de cáncer de ovario y alrededor de 14,180 morirán, ocupa el quinto lugar como causa de fallecimientos por cáncer que cualquier otra parte del sistema reproductor, afecta a cuatro de cada 100,000 mujeres y lamentablemente el setenta por ciento se diagnostica en etapa tardía.

Los factores de riesgo más importantes son los siguientes: historia familiar de cáncer de ovario, mayoría de edad, nuliparidad, antecedente de cáncer de colon o seno, tratamiento para la fertilidad, contaminación por asbesto y talco.

Se recomienda consultar con su médico si los siguientes síntomas persisten por dos o tres semanas: aumento de tamaño del abdomen, dificultad para comer, dolor abdominal o pélvico, necesidad de orinar con mayor frecuencia, estreñimiento o diarrea, pérdida del apetito y peso, obesidad cansancio y sangrado vaginal anormal.

El diagnóstico del cáncer de ovario: Historia clínica que incluye un examen físico, tacto ginecológico, que determine a la palpación de ovario su forma y tamaño, ultrasonido debe ser de preferencia transvaginal por su cercanía con los anexos ovarios, análisis de sangre del marcador tumoral ca-125 y pruebas Genéticas para registrar cambio en los genes BRCA1, BRCA2, radiografías del colon, tomografía axial computarizada, resonancia magnética y tomas de biopsias.

Se utilizan diferentes tratamientos y combinaciones, depende de varios factores como: Etapa del cáncer, edad y estado de salud, la cirugía es el tratamiento de elección para la mayoría de pacientes que incluye por lo general la extracción completa de útero y anexos que incluye también toma de tejidos del diafragma, epiplón, ganglios linfáticos y aspiración de líquido.

La quimioterapia es el uso de drogas anticancerosas por vía intravenosa o intraabdominal, al término del tratamiento se puede hacer una cirugía de “segunda mirada” para valorar los resultados, terapia de radiación o líquido radiactivo intraabdominal.

Los avances en el tratamiento, hoy en día se emplean anticuerpos monoclonales que sirve para neutralizar la irrigación de los vasos tumorales del tumor y recientemente se han descubiertos seis genes más con lo cual suman, un total de dieciocho genes relacionados con el cáncer de ovario.

Como conclusiones podemos decir:

1.No se cuenta con un método eficiente de diagnóstico para detección temprana.

2. Para un diagnóstico temprano se deben de valorar los factores de riesgo, ultrasonido y pruebas de laboratorio.

3-Es curable en etapa I sin factores de mal pronóstico.

El autor es Ginecólogo, con Postgrado en México. Facebook: Dr. Néstor Valle González

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