El vídeo en “streaming” en internet goza de una creciente popularidad aunque, por ahora, no ha llevado al público estadounidense a cortar el cordón umbilical con la televisión tradicional.
Más de la mitad de los estadounidenses ven actualmente películas o programas televisivos en streaming, es decir, miran contenidos a través de internet sin descargarlo a la computadora, según un estudio publicado recientemente por la consultora Deloitte.
Los sitios al que recurren son Netflix, líder del mercado en Estados Unidos, con más de cuarenta millones de abonados, Amazon o Hulu.
Algunas cadenas tradicionales se han decidido incluso por ofrecer únicamente suscripciones “on line”, como lo hizo últimamente la productora de la serie Juego de Tronos , HBO, perteneciente al grupo Time Warner.
“Se está llegando a un punto de inflexión, y las condiciones ya están reunidas para que (el streaming) acelere su penetración si los actores logran poner en pie una buena oferta”, considera Jim Nail, analista de la consultora Forrester.
“Todos estamos esperando a ver qué hace Apple”, agregó. “¿Innovarán y reformularán la televisión en un grado similar a lo que ya hicieron en otros sectores?”, se pregunta Nail. A la larga, los canales clásicos perderán audiencia y en consecuencia ingresos publicitarios.
“El tiempo que uno pasa mirando Netflix u otro servicio en línea es un tiempo en el que no se mira en televisión tradicional”, observa Bruce Leichtman, presidente de la firma.
“Los servicios de streaming brindan más opciones a los consumidores”, advierte el analista Dan Raybur.
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