El Comité Internacional para la Protección de los Periodistas dio a conocer, en vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa que se celebra mañana domingo 3 de mayo, un informe sobre la censura de prensa en el mundo. Por su parte la organización civil estadounidense Freedon House, reportó el miércoles 29 de abril que “la libertad de prensa cayó en 2014 a su nivel más bajo en 15 años y registró un declive generalizado en Latinoamérica”.
La libertad de prensa es un valor que no solo interesa a los periodistas y los operadores y dueños de los periódicos y otros medios de comunicación social. El año pasado, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y la secretaria general de la Unesco, Irina Bokova, precisaron en un mensaje conjunto con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa, que “el periodismo ofrece una base para el debate informado sobre una gran variedad de temas de desarrollo (de los problemas ambientales y los avances científicos a la igualdad de género, la participación de los jóvenes y la consolidación de la paz). Solo puede haber buen gobierno cuando los periodistas tienen libertad para examinar, escrutar y criticar las políticas y las actuaciones”.
Cuando las Naciones Unidas instituyeron el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en 1993 lo hicieron con el objetivo declarado de: 1. Celebrar los principios fundamentales de la libertad de prensa. 2. Evaluar la situación de la libertad de prensa en el mundo. 3. Defender los medios de comunicación de los atentados contra su independencia. 4. Rendir homenaje a los periodistas que mueren en el cumplimiento de su deber.
Este año la Unesco escogió el siguiente tema para la celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa: “¡Que prospere el periodismo! Por una mejor información, más igualdad de género y mayor seguridad en los medios de comunicación en la era digital”. En esta ocasión se debe exaltar “el periodismo libre e independiente y la información de calidad, en el contexto de la era digital”; y denunciar la concentración mediática y sus consecuencias, algo que concierne a Nicaragua por el gran acaparamiento de medios que ha hecho la familia gobernante y sus asociados políticos y empresariales.
También se recomienda denunciar la censura y otras restricciones que sufre la prensa en diversas partes del mundo. En este sentido, el informe del Comité Internacional para la Protección de los Periodistas ha señalado que Cuba es uno de los diez países con más censura de prensa en el mundo. Allí el régimen comunista ejerce un control absoluto sobre los medios de comunicación, acosa a los periodistas independientes y no permite que los ciudadanos tengan acceso libre a internet. Mientras que la SIP y la Asociación de Periódicos de América Latina ha denunciado el incremento de la represión contra la prensa independiente en Venezuela.
En Nicaragua la situación no es tan mala, como en Cuba y Venezuela. Aquí todavía se puede informar y opinar con libertad, aunque en muy pocos medios. Pero el Gobierno de Daniel Ortega impide el acceso a la información pública, acapara medios de comunicación y no permite que la libertad de expresión y de prensa sea irrestricta.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A