Llevo alrededor de siete años trabajando en política y desde que empecé sabía que el camino sería duro y largo. Sabía que me enfrentaría ante muchas adversidades. Muchas personas me preguntan: ¿Para qué te metes a eso? Y yo les doy una sola respuesta: porque quiero que los jóvenes tengamos voz en el sector político de nuestro país, para que podamos hacer cambios importantes.
Muchos critican la falta de liderazgo joven o suelen decir que los jóvenes queremos las cosas fáciles. Pero si observamos bien vemos fácilmente que los que están en la silla del poder, ya sea en el gobierno, partido o institución, nunca quieren dejar el lugar y luchan por perpetuarse en su cargo.
Como joven, una de las cosas que he aprendido es a perseverar y ser persistente por una sola razón: creo que si insistimos en lo que queremos lo lograremos a punta de esfuerzo. Somos jóvenes y tenemos mucho por delante, mientras que otros van de salida poco a poco. Todo se puede lograr evitando la desesperación y aprendiendo a caer y levantarse muchas veces.
Comencemos por el FSLN. Ellos perdieron el poder y trabajaron alrededor de 16 años para recuperarlo, aprovechando la corrupción y división de los líderes liberales de esos tiempos. Por eso es que hoy la maquinaria del FSLN está en el poder, con más de ocho años arriba haciendo lo que se le antoje, sin sentir ningún rasguño por parte de la oposición que no ha promovido el relevo generacional. Sin embargo soy fiel creyente de que todavía no es tarde para construir algo que levante las esperanzas de los jóvenes que no tienen ninguna opción que los identifique, que defienda sus intereses, como son los estudios, empleo y mejores salarios.
Peter Drucker, un filósofo muy reconocido en el mundo, ha dicho que “gestión es hacer las cosas bien; liderazgo es hacer las cosas”. Los jóvenes tenemos que hacer las cosas, emprenderlas sin miedo. No hay peor lucha que la que no se hace. Tenemos que ser promotores de la paz y buscar soluciones a través de la organización. Y citaré otra cita que es de alguien que sigo mucho por ser una persona de éxito, Woody Allen: “El 80 por ciento del éxito se basa simplemente en insistir”. Si los jóvenes no insistimos, si no nos ganamos nuestro lugar jamás lo tendremos, todo es ser persistente y perseverante en la vida.
La juventud es un obstáculo para los caudillos, ya que ellos temen de nuestra energía, temen a nuestra lucha. Los jóvenes podemos equivocarnos pero nuestro fin es mejorar y ser cada vez mejores, en pro de contribuir a un desarrollo más rápido de nuestra querida patria Nicaragua. El camino está en luchar, luchar y luchar por construir un mejor país, en donde podamos vivir en paz, donde los estudiantes puedan estudiar en su propia nación y no tengan necesidad de emigrar hacia otro país. Nicaragua tiene un índice alto de jóvenes que buscan irse a otro país, siete de cada diez jóvenes desearían marcharse a estudiar fuera, lo cual es preocupante ya que los jóvenes somos el futuro de Nicaragua.
Por eso es importante que la nación se preocupe por la juventud. Es hora de hacer un análisis sobre la calidad de universidades que tenemos en este país, las cuales cobran demasiado pero sus cursos son de pésima calidad. Además, de qué sirve una beca en una universidad si al final te van a cobrar más de quinientos dólares por tu título universitario. Es un abuso total ese cobro a los estudiantes. Es hora de preocuparnos más por el futuro de nuestra nación.
El autor es miembro del Movimiento Intergeneracional Progresista.