Jim Yong Kim

Arremetida para acabar con la pobreza extrema

El año 2015 es el más importante para el desarrollo mundial en los últimos tiempos. En julio, los líderes mundiales se reunirán en Addis Abeba para discutir cómo financiar las prioridades de desarrollo. En septiembre, los Jefes de Estado se reunirán en las Naciones Unidas para establecer los objetivos de desarrollo sostenible. Y en diciembre, los países volverán a reunirse en París para elaborar un acuerdo sobre el cambio climático.

Este año también ha surgido un nuevo actor importante en el ámbito del desarrollo: el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, encabezado por China. Con normas ambientales, laborales y de adquisiciones adecuadas, el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura —y el nuevo banco de desarrollo establecido por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— pueden convertirse en nuevas fuerzas importantes en el desarrollo económico.

Esperamos que estas nuevas instituciones se unan a los bancos multilaterales de desarrollo de todo el mundo y a nuestros asociados del sector privado en la misión común de promover un crecimiento económico que ayude a los más pobres. Las decisiones que adoptemos este año ayudarán a determinar si tendremos oportunidad de poner fin a la pobreza extrema antes de fines de 2030, el objetivo central del Grupo Banco Mundial.

Lo positivo es que en todo el mundo ya se han logrado avances importantes. En los últimos 25 años, hemos pasado de casi dos mil millones de personas que vivían en la pobreza extrema a menos de un mil millones. Pero eso significa que aún existen casi mil millones de personas que subsisten con menos de US$$1.25 al día.

Sabemos que es posible poner fin a la pobreza extrema en los próximos 15 años, en parte por lo que hemos logrado en el pasado y porque los años de experiencia nos han enseñado qué es lo que ha dado resultados y qué no los ha dado. Nuestra estrategia para poner fin a la pobreza extrema puede resumirse en tres palabras: crecer, invertir y asegurar.

Primero, la economía mundial debe crecer más aceleradamente y de manera más sostenible. Debe aumentar para poder asegurar que los pobres reciban una mayor proporción de los beneficios de ese crecimiento. Sin embargo, en la mayor parte del mundo en desarrollo, los esfuerzos por acabar con la pobreza extrema exigirán que nos centremos en impulsar la productividad agrícola.

Para ayudar a los agricultores a mejorar sus rendimientos se requiere un mayor acceso a semillas de mejor calidad, al agua, a la electricidad y a los mercados.

La segunda parte de la estrategia consiste en invertir, y con esto quiero decir invertir en las personas, especialmente a través de la educación y la salud.

La oportunidad para lograr que los niños comiencen con buen pie en la vida se da solo una vez. Las inversiones destinadas a los niños en sus primeros años generan muchos más beneficios que las que se hacen más tarde.

La última parte de la estrategia consiste en asegurar a la población. Esto significa que los gobiernos deben establecer redes de protección social e instaurar sistemas para resguardar a sus ciudadanos ante desastres y ante la rápida propagación de enfermedades.

El ébola nos enseñó que cuando se desata una pandemia los pobres son quienes probablemente sufrirán más. El Grupo Banco Mundial ha estado trabajando con asociados alrededor de una nueva idea para proporcionar el financiamiento de respuesta rápida que tanto se necesita frente a un brote epidémico.

Sabemos que poner fin a la pobreza extrema será una tarea extraordinariamente ardua. De hecho, cuanto más nos acerquemos a nuestro objetivo, más difícil será alcanzarlo.

Los gobiernos, el sector privado, el Grupo Banco Mundial, los bancos multilaterales de desarrollo asociados y nuestros nuevos asociados, todos debemos aprovechar este momento.

Somos la primera generación en la historia de la humanidad que puede acabar con la pobreza extrema. Este es nuestro gran desafío y nuestra gran oportunidad. La arremetida final debe comenzar ya.

El autor es presidente del Grupo Banco Mundial

Opinión Banco Mundial Opinion archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    Hay varios objetivos que alcanzar para lograr la meta de erradicar la pobreza,entre ellos: 1.Terminar con la corrupción estatal y privada 2.Las autoridades deben ordenar y regular la casi anarquía de los precios de los bienes y servicios(energía,gasolina, alimentos,etc.) 3.Los bancos deben reducir sus tasas de interés de T.credito (cobran hasta 60% y pagan solo el 2% en cta, de ahorros)4.Los salarios deben ser justos.Debe haber muchos mas objetivos.

  2. onofre gutierrez
    Hace 11 años

    Son las clases económicas locales fuertes- ejemplo: la clase rica de Nicaragua . y no los Bancos – quienes tienen en sus manos la solución a la crisis de la pobreza. Como no lo hacen surgen Las Maras como en El Salvador. Los bancos han pasado más de 25 añs hablando del problema y han hecho muy poco. ¿Quién niega que las clases ricas son cada dia más ricas y la pobre más pobres? La clase política es cómplice, aliados de la clase rica. La solución radice en el ablandamiento del corazón.

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