Las reservas de petróleo de Estados Unidos continuaron su ascenso y aumentaron en 10.9 millones de barriles la semana pasada, hasta los 482.4 millones, el nivel más alto para esta época del año desde la década de 1930, informó el Departamento de Energía.
En la semana precedente, las reservas de crudo, excluidas las estratégicas del Gobierno, se habían incrementado en otros 4.8 millones de barriles, en una serie de aumentos sin precedentes que viene registrándose casi ininterrumpidamente en los últimos tres meses.
Una vez conocido el dato, el precio del barril de petróleo de Texas (WTI) para entrega en mayo cayó 6.59 por ciento y cerró en 50.42 dólares.
En lo que se refiere a la gasolina, la producción aumentó la semana pasada en 800 mil barriles, un 0.4 por ciento más que la semana precedente, y las reservas se situaron en 229.9 millones de barriles.
Por otro lado, y de acuerdo con el reporte gubernamental, las refinerías de EE. UU. operaron al 90.1 por ciento de su capacidad la semana pasada, frente al 89.4 por ciento de la semana anterior.
En caída sostenida
Los precios del crudo en los mercados internacionales vienen bajando desde el último semestre del año pasado por un exceso de oferta en el mercado y por cierta desaceleración en el aumento del consumo en Europa y en China.
Esta semana el ministro de Petróleo saudí, Ali al Naimi, aseguró que su país está listo para ayudar a que se recupere la estabilidad del precio del crudo y a mejorar los precios de «una manera razonable». Arabia Saudí «es capaz de mejorar los precios y asegurar las reservas del mercado si participan el resto de productores», dijo el ministro.
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