Cientos de personas se congregaron ayer en el parque Uhuru de Nairobi para recordar a los 148 asesinados por Al Shabab, el jueves en la Universidad de Garissa, y pedir al Gobierno que mejore la seguridad. Las autoridades han sido criticadas por lo que muchos definen como “incapacidad para aprender de errores pasados”. Los presentes confiaron en que este acto tenga algún tipo de repercusión y muestre al país y al mundo que Kenia no se dejará doblegar.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A