La situación humanitaria en el campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk es totalmente catastrófica, aseguró ayer la ONU, que exigió que se permita la entrada de ayuda humanitaria para los civiles atrapados en la zona.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, reunido de urgencia, condenó los graves crímenes cometidos por el Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra contra 18,000 civiles en el campo, que en los últimos días se ha convertido en un frente de batalla entre los yihadistas y facciones sirias y palestinas.
El Consejo exigió a todas las partes que protejan a los refugiados, permitan la entrada de ayuda humanitaria y faciliten la evacuación de civiles de la zona de combate, según una declaración leída por su presidenta, la embajadora jordana Dina Kawar.
MEDIDAS ADICIONALES
Además, el máximo órgano de decisión de la ONU anunció que estudiará medidas adicionales para tratar de proteger a la población. Lo hizo tras reunirse por videoconferencia con el comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Pierre Krahenbuhl, en una sesión a puertas cerradas.
Krahenbuhl aseguró a periodistas que la situación en Al Yarmuk es más desesperada que nunca y subrayó que la protección de los refugiados del campo es una prueba para la comunidad internacional.
Según la UNRWA, la situación humanitaria es totalmente catastrófica, por lo que cualquier persona o Gobierno que pueda influir en las partes debe tratar de intervenir.
Krahenbuhl explicó que las agencias humanitarias no tienen acceso al campo a causa de los combates y dijo que solo unos cientos de personas han podido salir de la instalación. Por ello, consideró fundamental poder facilitar asistencia a los civiles atrapados y organizar evacuaciones de quienes quieran o puedan abandonar la zona.
El embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansur, llamó a todas las partes, tanto al gobierno sirio como a las distintas fuerzas de la oposición, a proteger a los refugiados, que no son parte del conflicto, recalcó.
El miércoles, el EI inició una ofensiva por el control de Al Yarmuk, donde ha tomado el noventa por ciento de su superficie y se enfrenta a la organización Aknaf Beit al Maqdis, una facción palestina opuesta al gobierno sirio, a la que se han sumado varios grupos rebeldes, como el Ejército del Islam.
REDUCIDOS
160,000 personas vivían en Al Yarmuk antes del inicio del conflicto en Siria (en marzo de 2011), pero este número se ha visto reducido a unas 18,000 en los dos últimos años por los combates entre las autoridades y los rebeldes y el cerco impuesto por el régimen.
Los insurgentes asumieron el control de Al Yarmuk en diciembre de 2012 y, desde entonces, sus calles han sido escenarios de enfrentamientos con las autoridades, una situación que se ha agravado con la irrupción del Estado Islámico, que domina casi todo el campo menos áreas de su sector norte.
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