El ministro de Inteligencia de Israel, Yuval Steinitz, presentó ayer una serie de exigencias de esta nación que, de ser satisfechas, harían el acuerdo final sobre el programa nuclear iraní más razonable para Tel Aviv que el acuerdo marco aprobado el 2 de abril en Lausana entre el grupo 5+1 e Irán.
Entre estas condiciones figuran la suspensión de toda investigación y desarrollo de centrifugadoras modernas y la reducción del número de centrifugadoras operativas en Irán.
También citó el cierre de las instalaciones subterráneas de Fordo, la exportación fuera de Irán de las reservas de uranio pobremente enriquecido ya producido, la posibilidad de que los inspectores internacionales que supervisan el cumplimiento del acuerdo visiten cualquier sitio (del país) en todo momento y la exigencia de que Irán informe sobre todas las actividades nucleares, pasadas sospechosas de tener una dimensión militar.
El acuerdo contempla, entre otros puntos, el compromiso de no enriquecer uranio durante 15 años en Fordo y la reducción de las centrifugadoras de 19 mil a 6 mil.
Ayer, en un intento por convencer a un Congreso hostil sobre el acuerdo nuclear, el presidente Barack Obama expresó a la cadena de radio NPR, que sería un error de juicio fundamental pedirle a Irán que reconozca a Israel como parte del naciente acuerdo nuclear.
Obama ha indicado que Irán debería dejar de amenazar a Israel y de embarcarse en guerras en Medio Oriente, pero ha intentado separar las preocupaciones sobre el papel de Irán en la región del acuerdo marco.
Opción militar
Yuval Steinitz subrayó ayer que las palabras tranquilizadoras de Barack Obama a propósito de la seguridad de Israel no bastan y que por lo tanto, el acuerdo marco debería ser radicalmente modificado.
Obama indicó el domingo que un Israel debilitado sería un “fracaso fundamental” de su presidencia, ratificando la solidaridad con su aliado, pese a las diferencias sobre el acuerdo nuclear.
Si bien Steinitz dijo haber apreciado las garantías ofrecidas por Obama, la opción militar “sigue sobre la mesa, aún está sobre la mesa y va a seguir ahí”, afirmó.
“Queremos que Irán no tenga armas nucleares, precisamente porque no podemos contar con que cambie la naturaleza de su régimen”. Barack Obama, presidente de Estados Unidos, a la cadena estadounidense de radio NPR.
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