Un Jesús alto. Otro delgado. Unos vendados, otros azotados. De hueso o yeso. Cada comunidad, municipio o departamento de Nicaragua tuvo su Nazareno.
La Semana Santa 2015 culminó con imágenes de fe, placer o dolor que ilustran una época convulsa.
Promesantes tostados bajo el sol o turistas casi empanizados con arena en los balnearios más populares y concurridos del país.
Jóvenes que ensayan durante meses para llorar, “sangrar” o sufrir de forma convincente en la Judea y miles de fieles pagando sus promesas descalzos y en silencio.
Naufragios, accidentes, rescates y muertes… Así se vivió en Nicaragua la Semana Mayor.
(Con colaboración de Elízabeth Romero, Leonor Álvarez, Eddy López y Luis Eduardo Martínez).
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