Los rebeldes chiitas hutíes, apoyados por Irán, tomaron el control de la administración de Adén, ayer, un día después de que Rusia pidiera ante la ONU una pausa en los bombardeos de la coalición árabe por razones humanitarias.
Irán pidió ayuda a Omán para detener “inmediatamente” estos ataques aéreos, según los medios iraníes.
Los hutíes y sus aliados atacaron zonas residenciales, según testigos. La ONU informó el jueves de 519 muertos y 1,700 heridos en dos semanas de hostilidades.
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