Uganda aumentó este 4 de abril los niveles de seguridad en Kampala para el resto de las vacaciones de Semana Santa después de que la Policía y varias embajadas extranjeras hayan emitido alertas sobre posibles atentados terroristas.
El anuncio se produce dos días después de que Al Shabab matara a 148 personas en la Universidad de Garissa, situada en el noreste de Kenia, lo que ha aumentado la preocupación en otros países como Uganda, donde también se han producido amenazas por parte del grupo islamista.
La Policía ugandesa lanzó una advertencia pública después de haber recibido «información creíble sobre un posible atentado en Kampala o en una de sus rutas principales» durante el fin de semana y pidió a los ciudadanos que permanezcan vigilantes y eviten lugares concurridos.
«La Policía y otras agencias han tomado medidas extra para garantizar la seguridad, como el incremento de las patrullas, un mayor control en los accesos a espacios públicos y más controles de carretera», declaró el inspector general de la Policía, el general Kale Kayihura.
Anoche las fuerzas de seguridad realizaron numerosas detenciones e interrogaron a varios sospechosos después de que la alerta de seguridad se extendiera por las redes sociales y comenzara a crear cierta alarma entre la población.
El pasado 25 de marzo la embajada de Estados Unidos en Kampala advirtió de un posible ataque en un comunicado muy parecido al que emitió el Alto Comisionado del Reino Unido en Kenia y que fue ignorado por las fuerzas de seguridad del país.
La Policía alertó de que los servicios de inteligencia temen un ataque contra un centro educativo, aunque también mostró su preocupación por posibles atentados aprovechando el intenso de tráfico de Kampala, por la que normalmente transitan camiones cisterna llenos de combustible.
En julio de 2010 un doble atentado de Al Shabab en Kampala durante la retransmisión de la final de la Copa del Mundo de fútbol causó 74 muertos.