Miles de nicaragüenses se desplazan desde este 2 de abril a los diferentes balnearios y centros turísticos del país aprovechando las vacaciones de la Semana Santa.
Desde primeras horas de este jueves Santo, las principales terminales de autobuses situadas en la periferia de Managua fueron abarrotadas por familias enteras, para viajar a las playas del Pacífico.
Las autoridades nicaragüenses esperan que unos dos millones de turistas nacionales y extranjeros se desplacen dentro del país durante las vacaciones de la Semana Santa.
En Nicaragua, por Ley, son días festivos jueves y viernes Santo, pero el Gobierno dio vacaciones toda la Semana Mayor a empleados y funcionarios públicos.
Por su lado, la empresa privada, además de los días festivos, concedió el próximo sábado como asueto a cuenta de vacaciones a los trabajadores de ese sector.
La Policía Nacional mantiene desplegada desde el sábado pasado a 13.000 efectivos para garantizar la seguridad durante el asueto, y la Cruz Roja nicaragüense desplegará a 1.500 socorristas voluntarios en al menos 128 balnearios o playas.
Las autoridades de Salud de Nicaragua alertaron en la víspera sobre un «abuso» en el consumo de alcohol en lo que va del asueto y que 16 personas han muerto en accidentes vinculados a su estado de ebriedad.
Según los datos oficiales, en 2014 un total de 46 personas fallecieron de forma violenta durante la Semana Santa, que es celebrada en Nicaragua con actividades religiosas, familiares, y fiestas.
Nicaragua es un país habitado principalmente por el cristianismo, en donde el 58.5 % de la población dice ser católica, un 38 % evangélica, y un 3 % de otras religiones basadas en la existencia de Jesucristo.