Tras un día maratoniano de negociaciones, lleno de confusión y enorme expectativa venció en la medianoche de Lausana, sin resultados concretos, el plazo acordado para alcanzar un pacto nuclear entre Irán y el grupo de los 5+1.
El objetivo es finalizar una década de conflicto en torno al controvertido programa nuclear iraní, del que la comunidad internacional teme que tenga intenciones militares, algo los iraníes rechazan.
Noventa minutos después de la medianoche, hora local en Lausana, el ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, confirmó que no se había alcanzado un acuerdo pero que las partes decidieron seguir negociando esta mañana. Expresó su esperanza de poder empezar a redactar el texto hoy.
Pocos minutos antes, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ofreció una versión diferente: “Ahora se puede anunciar con suficiente confianza que los ministros alcanzaron un acuerdo en los principales temas”.
Nada se oyó al final de la jornada de forma oficial de la delegación de Estados Unidos, liderada por el secretario de Estado, John Kerry.
En caso de lograr un tratado aceptable, los detalles técnicos y legales del mismo deberán ser negociados en los próximos tres meses, para firmar el pacto final y definitivo de aquí al 30 de junio.
Uno de los escollos del acuerdo es la suspensión de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Los países del 5+1 están preparados para levantar sus sanciones de forma gradual para asegurarse de que Irán no viola el acuerdo. Los iraníes piden que estas se retiren inmediatamente tras la firma de un acuerdo.
ESCOLLOS
El objetivo del acuerdo es garantizar que Irán no intentará disponer de la bomba atómica, a cambio de la suspensión de las sanciones que asfixian su economía.
Dos de los puntos claves de este acuerdo son problemáticos desde hace meses: su duración y el mecanismo de garantía y control. Las grandes potencias desean un marco estricto de control de las actividades nucleares iraníes, en el campo de la investigación y del desarrollo, durante al menos 15 años, Irán quiere un compromiso de 10 años máximo.
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