Rosa Chévez, madre de la joven que denunció violación en el Distrito Cuatro de la Policía de Nicaragua, clama por justicia.
La madre de la muchacha relató que además de la violación, su hija sufrió «martirio» mientras estuvo detenida durante 17 días en esa delegación, pues por ser lesbiana sufrió discriminación constante de los oficiales.
El inspector general de la Policía, comisionado Pablo Emilio Ávalos, dio cierre administrativo a la denuncia. Según Ávalos, no encontraron responsabilidad en contra del jefe de la delegación, comisionado mayor Darwin Rosales.
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«Que se haga justicia… mi hija no va a inventar una mentira tan grande para que ella se perjudique», sostuvo Chévez.
«Si ustedes supieran lo que él le hizo, no lo puedo decir aquí…es un hombre degenerado», manifestó la madre.
Lorna Norori, psicóloga y coordinadora del Movimiento Contra el Abuso Sexual (MCAS), que ha atendido a la víctima durante dos semanas, dijo que en la evaluación la víctima ha sido coherente en señalar a quien la agredió y no tiene antecedentes de patología psiquiátrica.
Actualmente el estado de la muchacha es delicado, un informe del Instituto de Medicina Legal (IML), que Chévez obtuvo extraoficialmente, confirma que tiene riesgo suicida.