El presidente Evo Morales perdió La Paz y El Alto, dos de sus más firmes nichos en los comicios regionales del domingo. Él mismo atribuyó la derrota de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS) al voto castigo a la corrupción de sus candidatos, investigados por presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos.
Para la gobernación de La Paz, por ejemplo, participó Felipa Huanca, involucrada en el supuesto desvío de recursos de un fondo indígena, en una investigación que sigue en curso.
Morales tiene que concertar que existen opciones en el plano político y también que hay una pérdida de influencia del partido oficialista, explicó el politólogo Ludwing Valverde, de la Fundación Desarrollo Democrático Participación Ciudadana.
La analista de la organización Gobernabilidad, Teresa Zegada, expresó que frente a Morales no hay una opción opositora, sino articulaciones locales que han llevado candidaturas exitosas a recuperar el discurso crítico al MAS.
Parece ser el caso de Soledad Chapetón, la alcaldesa electa de El Alto, principal bastión de Morales, donde no había perdido una elección desde 2005. Chapetón, de ascendencia aimara, proclamó que El Alto no es propiedad de ningún partido, a contrapelo de los dichos de Samuel Doria Medina, jefe de su organización política, Unidad Nacional (UN).
Se abre una nueva etapa en la historia política de nuestro país y empieza a cerrarse otra, proclamó Doria. La UN fue derrotada dos veces por Morales en elecciones presidenciales.
Pese a su polarización, la oposición obtuvo importantes resultados también en Santa Cruz, centro económico del país, donde revalidó su supremacía. Sin embargo, los resultados preliminares hacen ver que, al carecer de mayoría en las asambleas, las autoridades electas de oposición podrían tener problemas de gobernabilidad.
CON LOS DISIDENTES
La mayoría de quienes nos han ganado son también nuestros compañeros disidentes, recordó ayer Evo Morales. Es el caso del gobernador de La Paz, Félix Patzi, un intelectual indígena, exministro de Educación, que se proclamó antes de los comicios regionales sucesor de Evo, a quien reprocha autoritarismo.
Según cálculos independientes, el MAS todavía controlaría dos tercios, la mayoría absoluta, de las asambleas regionales en los nueve departamentos. Por esta razón es una buena noticia que después de nueve años (de gobierno) sigamos ganando las elecciones y, en consecuencia, la derecha sigue agonizando, opinó Morales.
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