El sábado 28 de marzo, a las 8:30 de la noche, mientras miles de hogares del mundo apagaban sus luces como parte de una campaña mundial de ahorro de energía La Hora del Planeta, en Nicaragua se derrochó tanta energía como es de costumbre en fines de semana.
Desde el 2007 cada 28 de marzo en la noche se apagan las luces durante una hora como parte de la campaña La Hora del Planeta, una iniciativa contra la amenaza del cambio climático que surgió en España por la organización WWF (World Wildlife Fund).
Desde entonces 176 países participan de la campaña, incluyendo Nicaragua, donde el consumo promedio de energía residencial es de 1.3 megavatios hora por clientes.
Solo en España el descenso del consumo de energía durante la hora que duró el apagón se ahorró trescientos megavatios.
Jaime Incer Barquero, especialista en temas ambientales, explicó que cuando se apaga una luz inmediatamente se reducen los niveles de dióxido de carbono, que dañan al medioambiente.
“Nicaragua debería contribuir a este movimiento mundial, porque esto no es un problema ecológico, sino que es un problema de cambio climático que nos compete a todos. ¿Qué es lo que pasa? Que los cambios climáticos se deben a la alteración de la atmósfera por el exceso de combustible y al apagar la energía eléctrica se ahorra combustible y a nivel mundial se baja el nivel de dióxido de carbono que producen todas las industrias eléctricas, sostuvo el científico.
La población de los países que se unieron a la campaña ambiental durante la hora que apagaron sus luces encendieron velas y acamparon fuera de sus casas.
En Nicaragua el mayor consumo de energía eléctrica se registra en horas de la noche y en fin de semana.
LOS “ÁRBOLES DE LA VIDA”
Los derroches energéticos en el país se ven claramente con las estructuras metálicas en forma de árbol colocadas en bulevares y rotondas por el Gobierno, nombrados como “árboles de la vida”.
En Managua se han puesto más de 22 “arbolatas”, los cuales mensualmente consumen 477 dólares en energía, pues cada uno tiene 15 mil bujías de 1.5 watts.
Es una muestra de cómo mundialmente podemos atacar los cambios climáticos, reduciendo aunque sea por una hora la producción de luz eléctrica, que causa daño al medioambiente”. Jaime Incer Barquero, ecólogo.
ES HORA DE REFLEXIONAR
La Hora del Planeta es un momento para reflexionar y mostrar un compromiso con el medioambiente, pero también requiere de acciones o cambio de hábitos, dice el documento de la campaña en su página web.
“Compra aparatos que gasten menos energía y desconéctalos cuando no los estés usando, además de ahorrar energía, ahorrás dinero”, aconsejan.
“Cambia los sistemas de ahorro de energía, remplaza los focos o artículos viejos porque con el tiempo estos consumen más energía”, orientan los expertos.
“Toma conciencia sobre el daño que se le ha causado al medioambiente con el uso excesivo de energía eléctrica y da tu aporte al planeta haciendo el menor uso posible de energía”.
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