Mientras Martín Brenes conducía un microbús interlocal en su carril, en dirección de Norte a Sur, a escasos metros miró cómo un furgón que venía en sentido contrario invadía su vía y prácticamente venía a estrellarse de manera frontal, pero para evitar una desgracia este conductor se orilló lo más que pudo, y el gran mastodonte solo los pasó rozando, pero lo suficiente para dejar a siete personas con heridas de consideración.
Gracias a la maniobra de Brenes en el accidente no hubo víctimas mortales. El conductor de la rastra, Rigoberto Parrales, presuntamente iba en estado de ebriedad, según testigos del accidente.
La Cruz Roja trasladó a dos pasajeros en ambulancia, mientras que los otros cinco heridos fueron remitidos en vehículos particulares al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Según el conductor del microbús con ruta Managua-Carazo, los otros 11 pasajeros buscaron cómo irse para sus casas porque no presentaron golpes graves.
El accidente ocurrió la tarde de ayer en el kilómetro 13 de la Carretera Sur, frente a la Colonia Becklin. Por más de hora y media la vía estuvo cerrada, mientras oficiales del Distrito Tres realizaban las investigaciones, provocando un enorme embotellamiento.
Francisco Muñiz, vicepresidente de la cooperativa y papá de una de las lesionadas en el accidente, dijo que su hija sería operada en el hospital Lenín Fonseca.
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