Los comicios regionales y municipales celebrados en Bolivia transcurrieron en calma y solo con incidentes menores en las ocho horas de votación tras las cuales han comenzado a cerrar algunas mesas electorales.
Más de seis millones de ciudadanos fueron habilitados para votar en estas elecciones, en las que se elige a nueve gobernadores y 339 alcaldes, además de asambleístas departamentales y concejales municipales, entre otras autoridades.
La jornada transcurrió sin incidentes mayores, según reportaron el Gobierno, el órgano electoral y las misiones internacionales de observación.
La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia, Wilma Velasco, calificó en rueda de prensa como «positiva» la jornada porque la ciudadanía acudió a los centros de votación.
Según Velasco, la mayoría de las mesas electorales abrió «a la hora establecida», si bien en algunas hubo demoras que se subsanaron posteriormente.
Entre los incidentes, Velasco mencionó el fallecimiento de un delegado de la agrupación ciudadana Nacer en el pueblo de Riberalta, en el departamento amazónico de Beni (noreste), que sufrió un infarto poco después de la apertura de las mesas de votación.
La Policía reportó la muerte de una mujer de 61 años, que sufrió un ataque de epilepsia mientras guardaba fila para votar en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.
Otro incidente se produjo por la reclamación del candidato a la reelección a la Alcaldía de La Paz, el opositor Luis Revilla, quien denunció que en varias papeletas aparecía una línea que cruzaba las franjas para su candidatura y la de otro partido.
Velasco indicó que se trató de un «error de imprenta» y que el material defectuoso fue reemplazado.
Uno de los primeros en acudir a las urnas fue el presidente Evo Morales, quien votó en un colegio en la zona central del Chapare, su feudo sindical y político.
«Tengo mucha confianza, especialmente en los movimientos sociales, es un gobierno de los movimientos sociales. Aunque lamento mucho, alguien dijo que este domingo empezaría a acabarse el reinado de los movimientos sociales. No lo creo, el tiempo juzgará, el voto demostrará», dijo el gobernante a los medios después de votar.
Morales, reelegido para un tercer mandato hasta 2020 en octubre pasado, y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), afrontan los comicios departamentales y municipales más difíciles de sus nueve años al frente de Bolivia al medirse con fuertes liderazgos opositores en algunas regiones.
Las autoridades preveían para esta jornada posibles incidentes en el departamento amazónico de Beni, donde el opositor Ernesto Suárez, que era favorito a ganar la gobernación, y otros 228 candidatos de su partido quedaron fuera de los comicios.
El partido de Suárez fue vetado por el TSE por difundir una encuesta propia sobre su respaldo popular, acto que está prohibido por la norma electoral.
La presidenta del órgano electoral y el ministro de Gobierno (Interior), Hugo Moldiz, indicaron por separado que por el momento no ha habido incidentes en ese departamento.
Moldiz presentó un reporte preliminar de los casos atendidos por la policía desde el viernes, cuando entró en vigor el auto de buen gobierno para las elecciones.
«Nuestro balance es altamente positivo, estamos satisfechos (…) de que no se hayan registrado problemas ni hechos mayores que desvirtúen la jornada democrática que vivimos los bolivianos», dijo.
Detalló que desde el viernes y hasta las 15.00 de este 29 de marzo (19.00 GMT) fueron detenidas 1.362 personas por vulnerar la normativa electoral y el auto de buen gobierno.
Este auto establece severas restricciones para la jornada electoral, incluidas las prohibiciones de viajes por el territorio nacional, la circulación de vehículos sin autorización expresa, el consumo y venta de alcohol y los espectáculos públicos.
Fueron retenidos 747 vehículos, incluidas 235 motocicletas, cuyos conductores infringieron las normas.
La misión electoral de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) también tuvo una evaluación positiva de la jornada de votación en Bolivia.
El coordinador de esa delegación, el uruguayo Wilfredo Penco, calificó como «satisfactoria» la jornada por la «normalidad» con que se desarrolló.
«El pueblo boliviano está dando una prueba de gran civismo al mundo en esta jornada que estamos viviendo», afirmó Penco.
Los 26 delegados de ese organismo se han desplegado por los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Además de la Unasur, también han enviado observadores electorales la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión interamericana de Organismos Electorales.
La misión de la OEA, encabezada por el expresidente de Guatemala lvaro Colom, tiene presencia en siete de las nueve regiones para observar la votación, el escrutinio y la transmisión de resultados.