El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, pidió perdón ayer en nombre del Estado salvadoreño por la desaparición forzada de cinco niños durante la guerra civil salvadoreña en operativos de contrainsurgencia entre 1980 y 1982.
“En nombre del Estado salvadoreño pido perdón (…) a cada una de las familias que fueron y siguen siendo víctimas de la desaparición forzada de niños y niñas durante el conflicto armado”, dijo Martínez en un acto público con los familiares de los desaparecidos.
El acto fue para cumplir con una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que ordenó a El Salvador pedir perdón y reconocer públicamente su responsabilidad en la desaparición forzada de los niños José Adrián Rocha Hernández, Santos Ernesto Salinas, Manuel Antonio Bonilla, Ricardo Abarca Ayala y Emelinda Lorena Hernández.
La sentencia fue emitida en octubre de 2014 y es la quinta condena contra el Estado salvadoreño por violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil de ese país (1980-1992).
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