En el Jardín Infantil María Montessori, situado en una casa de Altamira, la exdirectora Nelly Márquez de Alonso sigue impartiendo clases, pese a la resolución del Ministerio de Educación (Mined) que ordenó cerrar el centro por supuesto maltrato infantil.
“El Ministerio de Educación pudo haber cerrado este centro de estudio, pero la enseñanza es una vocación, no es una licencia, nace con el ser humano y los seres humanos nacemos libres y no le podemos dar muerte civil a una persona que por 45 años lo único que ha hecho es darse con amor, abnegación y entrega al servicio de la Educación. Además ella tiene derecho al trabajo”, aseguró Jaime Lola, representante de los exalumnos.
El Mined decidió cerrar este centro escolar, situado en una casa de Altamira, la semana pasada luego de analizar tres vídeos que circulan en las redes sociales y en los que aparece Márquez de Alonso “corrigiendo” con golpes en la cabeza a sus estudiantes.
“No puede ser que le hayan cerrado su centro y no le permitamos (impartir clases). Por la libre elección de cada nicaragüense, yo elijo quién le va a dar clases a mi hijo”, apuntó Lola.
Por su parte, la exdirectora Nelly Márquez de Alonso aseguró que “estos días han sido muy duros y tristes para mí. Ver mi imagen destruida, ser tratada con mucho odio (…) me trataron como la peor de las delincuentes. Fui calumniada, atropellaron mis derechos como mujer y profesional (…) No me dieron la oportunidad de defenderme, solo vieron vídeos malintencionados y manipulados”.
Tras recibir la notificación de cierre de parte del Mined, las autoridades del kínder introdujeron una apelación ante la institución en la que solicitaron que revoque su decisión.
“El kínder de Altamira está cerrado, pero nadie le puede coartar la libertad a la profesora (…), de manera individual la profesora le sigue dando clases a los niños de los padres que han decidido que ella les dé clases. No como centro de estudios, sino como la maestra”, explicó Lola.
El pasado viernes, el delegado departamental del Mined en Managua, Sergio Mercado, advirtió que “si los papás y mamás traen los niños acá no van a gozar del reconocimiento del Ministerio de Educación”.
Trayectoria
Este martes, en una conferencia de prensa en el kínder de Altamira, los padres de familia resaltaron la trayectoria que el centro escolar ha tenido a lo largo de los 45 años de funcionamiento en el país.
Sonia Díaz recordó cómo su hija autista “se integraba en las mesitas, no tiraba las cosas al piso y se dejaba abrazar”.
Por su parte, Jaqueline Lola, madre de dos jóvenes que egresaron del kínder, dijo que “ese día (en que se grabaron los vídeos) ya está juzgado (…) ella no va a dejar de ser maestra nunca”.
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