Mientras 120 familias están felices por tener una casa nueva en el complejo habitacional Ciudad Belén, otras 360 tienen que esperar que la Alcaldía de Managua investigue quiénes realmente habitaban en el barrio Rubén Darío, para garantizar que las familias que reciban las viviendas no hayan sido beneficiadas previamente.
Resulta que donde antes era la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional ahora funciona un albergue de la comuna. Allí hay cerca de setenta núcleos familiares que no salieron del Rubén Darío, un punto crítico, pero demandan un sitio para vivir.
Ayer, cuando Defensa Civil desarrollaba el traslado de las 120 familias a Belén, se conoció de casos de jefes de hogares que ya antes habían recibido una vivienda donada y las habían vendido.
Ante esta situación, la comuna decidió que llevará a otro albergue a las familias faltantes por recibir una casa y ahí revisar caso por caso.
CUATRO MESES DE ESPERA
Ayer fue un día de alegría para Adelayda Ortiz, al recibir un lugar para vivir sin peligro.
Ella, quien tiene 63 años de edad, dice que durante más de cuatro meses se tuvo que acomodar a como pudo en el albergue.
“Fueron días difíciles”, confesó antes de abordar el camión.
Ortiz comentó que padece de una excesiva tos y dolores en los huesos, pero que la noticia de recibir una casa provocó que no le doliera nada.
Paola Jarquín es otra que ayer estaba contenta, al punto que no pudo dormir anteayer y la champa que había levantado en el albergue la desarmó en toda la noche.
“Aquí pasamos cuatro meses y nueve días. Gracias a Dios ya tenemos casa”, manifestó.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A