Después de escuchar la condena de 78 años de cárcel para Jairo William Román, Constantino García, Francisco Huete y Róger Altamirano, por el robo agravado y asesinato del cambista Óscar Samir Real; la señora Nery Zambrana Sandino esposa del motorizado Guillermo Alvarado, a quienes los procesados también mataron cuando huían del lugar donde asesinaron al cambista, dijo que “no era suficiente”.
El ahora condenado Jairo William Román fue señalado como el jefe de la agrupación denominada “El Santero” y fue acusado por el Ministerio Público de dispararle cinco veces al cambista a una distancia de dos metros cuando este se encontraba acorralado dentro de un cauce que llega a dar a la entrada principal al Cuerpo de Bomberos, ubicado por el mercado Roberto Huembes, de Managua.
“La víctima Óscar Samir se desvaneció en posición de rodillas tratando de sujetarse con las manos al paredón de tierra, lo cual no logró y cayó dentro del agua pluvial del cauce”, dice la acusación. El momento en que la víctima cae herida, es aprovechado por Constantino García para arrebatarle el canguro y la mochila donde el cambista andaba US$13,787 y C$100,000.[/doap_box]
“No importa los años de cárcel que les caigan, jamás será suficiente para el dolor y el vacío que dejaron en nuestros corazones”, dijo Zambrana.
La juez Fátima Rosales, titular del Juzgado Décimo Tercero Distrito Penal de Juicio de Managua condenó a Jairo William Román por el robo agravado a la casa de préstamos Money Lander, ubicada en el mercado Mayoreo, a cinco años y seis meses de cárcel, misma cantidad por el robo agravado del vehículo en Masaya.
A estas condenas le sumó por estragos, seis años y seis meses de prisión; por el asesinato del cambista, 30 años de cárcel; por el robo agravado, a este mismo, cinco años y seis meses; por el homicidio del motorizado, 12 años de cárcel; por crimen organizado 13 años de prisión, y por portación ilegal de arma de fuego, seis meses de cárcel y cincuenta días multas.
MÁS PENAS
Por los mismos delitos también fueron condenados Francisco Huete, Róger Altamirano y Constantino García, quienes también pasaron el medio siglo de condena.
La judicial aclaró en su condena que los procesados solo cumplirán treinta años de efectiva prisión por mandato constitucional, que ordena que la pena máxima en Nicaragua es de treinta años, aunque en la suma de todos los delitos de más de esta cantidad.
En la sentencia también se manda a devolver el dinero incautado al procesado Román, a la esposa del cambista. Así mismo, la juez ordenó el decomiso de varios vehículos y motocicletas ocupadas en los allanamientos en las casas de los conminados y de sus parejas.
Las defensas no están conformes con la sentencia, el fallo y las penas impuestas y dijeron que apelarán de todo y solicitarán la nulidad del juicio y que se vuelva a repetir porque no respetaron el derecho a ser juzgados por jurado de conciencia.