“Han pasado 17 días desde que mataron a Gerardo Antonio Mena Duarte y la Policía no ha dado más información desde el día de su muerte y tanto la familia como el Movimiento Indígena de Nicaragua (MIN) estamos esperando una respuesta a conciencia de las autoridades”, afirmó Aminadad Rodríguez Aguirre, vicecoordinador de ese movimiento.
Rodríguez dijo que urgen a todo el sistema de justicia del país para que esclarezca el asesinato de Mena Duarte, quien era presidente de la comunidad indígena de Salinas de Nahualapa, en Tola, Rivas. El líder indígena fue ultimado a balazos en su casa la madrugada del pasado 11 de febrero.
¿MANDARON A MATARLO?
El escepticismo de que el robo sea el móvil del asesinato, como lo indicó la Policía, se mantiene en los líderes indígenas y pobladores de la zona, quienes consideran que a Mena Duarte lo mandaron a matar por querer acabar con la corrupción sobre el manejo de fondos de la comunidad toleña.
Jeaneth Flores, viuda de Mena Duarte, recordó que los sujetos que llegaron a matar a su esposo primero intentaron ahorcarla y uno de los asesinos dijo: “A ella no la matés” “Y con mi marido se enseñaron, lo golpearon con odio en la cabeza y después le dispararon”.
Flores dijo que su esposo quería acabar con la corrupción y mejorar las condiciones del pueblo de Salinas de Nahualapa con el dinero que se obtiene del pago que hacen unos 25 inversionistas extranjeros, por el canon de arriendo de propiedades indígenas. Recordó que la directiva saliente se negó a entregarle los libros de registros contables a la directiva que encabezaba su esposo.
FUSTIGAN CORRUPCIÓN
Jorge Antonio Rivera Mendoza, habitante de la comunidad indígena de Salinas de Nahualapa, quien dijo ser sobrino de Mena Duarte, aseguró que se estima que los ingresos al año por canon de arriendo de propiedades indígenas andan entre 60,000 y 80,000 dólares.
“La corrupción de las directivas anteriores es que no dan cuenta en qué se invierten o qué se hace ese dinero y la gente está necesitando de proyectos como agua potable, que tenemos 18 meses de estar con problemas de agua y con esos fondos se le puede resolver a la comunidad sus necesidades y eso era lo que quería hacer (su tío) Gerardo”, afirmó Rivera Mendoza.
De acuerdo con Rivera Mendoza, su tío fue amenazado públicamente en la Alcaldía de Tola, donde le dijeron que en esa comunidad indígena iba a correr la sangre.
El MIN recordó que ya van varios muertos por litigios de propiedades indígenas y, según Rodríguez Aguirre, seis líderes indígenas han sido asesinados en Nicaragua desde 1998 hasta la fecha y todos esos casos están impunes, por lo que piden a la Policía Nacional que el caso de Mena Duarte tampoco quede en la impunidad.