[doap_box title=»Más presión» box_color=»#336699″ class=»aside-box»] El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, indicó: “Hemos manifestado, en privado y en público, nuestro deseo de que a los opositores se les respeten sus derechos. Inclusive hemos pedido la libertad de Leopoldo López. En el caso del alcalde Antonio Ledezma, también esperamos que cuente con todas las garantías para un debido proceso”.
El portavoz del Gobierno de Chile, Álvaro Elizalde, dijo que “existe preocupación porque el cuadro de polarización en Venezuela se transforme en un obstáculo significativo para el diálogo entre el Gobierno y la oposición para el fortalecimiento democrático”.
El Gobierno de Brasil instó a “los actores envueltos a trabajar por la paz y por el mantenimiento de la democracia” en Venezuela.
La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, expresó que espera de Venezuela “un comportamiento acorde con el ordenamiento jurídico y el Estado de derecho que caracteriza a las democracias y España lo es”.[/doap_box]
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, informó ayer que “el Departamento del Tesoro y el de Estado están siguiendo estrechamente la situación y están considerando las herramientas que pueden estar disponibles para conducir al Gobierno venezolano en la dirección que consideran debe apuntar”, en respuesta a la detención del alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma.
Más temprano, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, había publicado en Twitter que con actuaciones como la detención de Ledezma: “Estamos desmantelando un golpe continuado promovido desde Estados Unidos, alerto a Gobiernos y Pueblos del Mundo, ya basta de abusos imperiales”. “El Gobierno de los Estados Unidos sale en defensa de los golpistas en Venezuela de manera directa, pretende la impunidad para seguir su plan”, agregó. Earnest tachó estas acusaciones de “ridículas”, al igual “que todas las acusaciones previas”.
Maduro aseguró la semana pasada que había sido frustrado un plan de golpe de Estado y que fue detenido un grupo de militares de la fuerza aérea, una conspiración que habría sido “trazada” desde EE. UU. y en la que también habrían participado dirigentes opositores, entre ellos Ledezma, María Corina Machado y el diputado Julio Borges.
La secretaria de Estado adjunta para América Latina, Roberta Jacobson, expresó la profunda preocupación de su Gobierno por lo que “parece ser una escalada de intimidación de la oposición por parte del Gobierno de Venezuela”, sin mencionar explícitamente la detención de Ledezma.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, “confía en que todas las partes redoblen sus esfuerzos para avanzar” en un proceso de diálogo y espera “un amplio apoyo” a esa iniciativa para que “los desafíos políticos a los que se enfrenta Venezuela sean tratados de forma pacífica, según su portavoz, Stéphane Dujarric.

debe trabajar para asegurar que el gob. de #Venezuela cumpla su compromiso común con la
democracia” (sic).
Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta para AL.
LA PRENSA/EFE/ALEJANDRO ERNESTO
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, expresó su “alarma” por la detención de Ledezma, por la forma en que se realizó y porque es un “mandatario electo en ejercicio de su cargo”. Instó a las autoridades “a detener los hechos que conducen a una espiral de polarización que envuelve a la sociedad y hace imposible la búsqueda de acuerdos que reúnan la voluntad de todos los sectores”.
Sobre las acusaciones de Maduro a Ledezma y otros opositores, insistió en que “se aclaren las denuncias” y agregó que “nadie podría oponerse a la realización de los juicios que la autoridad estime necesarios”, pero remarcó que, “dado el carácter político del caso, los imputados enfrenten sus procesos en libertad”.
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