En decisiones económicas y personales debería en principio primar la libertad de elegir, derecho básico afectado por situaciones que influyen en nuestros procesos de decisión.
1. Libertad de elegir
Poder decidir y tener claridad sobre las cosas que se quieren y las que no se quieren no es un acto lineal; es en sí un acto de escoger influenciado por deseos, miedos y pensamientos lógicos y emocionales.
Dentro de los deseos se encuentran contemplados los valores fundamentales que tengo; los sentimientos de lograr un beneficio/bienestar/seguridad física, familiar, social y espiritual.
Dentro de los miedos se encuentran aspectos que deseo evitar; como perder dinero, perder al ser amado, imagen/prestigio/reputación.
La presión social y preocupación de cómo va(n) a reaccionar la(s) otra(s) persona(s)/el qué dirá(n) o pensará(n) de mí y el propio temor a consecuencias imaginarias; es a veces tan fuerte que somos capaces de tomar decisiones que nos generarán daño físico, psicológico/emocional o material.
2. Responsabilidad por la libertad
Cada decisión precisa acompañarse de la disciplina de mantener el curso de acción hasta lograr el resultado deseado. Precisa tener el valor de sobreponerse a la presión social y a los propios temores, de no renunciar a principios básicos fundamentales de derecho a la individualidad, al respeto y a ser tratado(a) dignamente.
Si los valores y principios básicos fundamentales se ven vulnerados; es preciso reconocerlo y en esos casos la mejor opción, una vez superado su límite de pérdida, suele ser: “Retirarse a tiempo, antes que seguir sufriendo/ perdiendo”. Evite vivir la vida de otras personas; atrévase a vivir la propia.
Un análisis realista de consecuencias positivas y negativas; normalmente termina dando la razón a que la mejor opción es mantener los principios básicos fundamentales y actuar por uno mismo.
3. Resultados y aprendizajes
La decisión de alcanzar logros/cumplir metas personales y de negocio, lleva implícito el requerimiento de estar dispuesto(a) a mantener decisiones tomadas, invertir tiempo y recursos necesarios para pagar las facturas financieras y emocionales que le ayuden a lograr las metas que se propone alcanzar.
Se aprende de las consecuencias positivas, negativas y del resultado de la misma incertidumbre inicial; aún si pierde, no pierda la lección. Reflexione sobre qué cosas le gustaría mantener a futuro; qué cosas cambiaría/haría diferente para crecer y tomar cada día mejores decisiones financieras y personales.
(*)[email protected] Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com
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