Querida Nicaragua: Desde hace largos meses venimos mencionándolo: ¿Cómo hará la Nicaragua del norte para comunicarse con la Nicaragua del sur, cuando, en mala hora y Dios no lo quiera, hayan hecho la enorme zanja para cortar en dos al país, arruinar el lago y definitivamente entregarle nuestro pobre país a miles y miles de chinos comunistas.
Dentro del secretismo en que actúan los comunistas y el ocultamiento que siempre acompaña a lo que se hace con mala intención, maldad e irresponsabilidad, al fin, la empresa de maletín HKND Group anuncia que habrá un solo puente para poder transitar de Norte a Sur y viceversa la Nicaragua partida en dos. Un puente en la Carretera Panamericana del Pacífico y nos anuncia que la zanja del Canal atravesará la carretera Acoyapa-San Carlos, y para transitar se instalará un ferry que transportará en una hora de viaje pasajeros y vehículos de un lado al otro. Es decir, que la hermosísima ruta Acoyapa-San Carlos, que apenas estábamos estrenando, y el monumental puente, que sobre el río San Juan construyeron los japoneses, quedarán como obras de segundo orden, porque lo primero es el Canal, la obra cumbre que nos partirá en dos y probablemente arruine nuestro lago.
Muchos sectores que tienen la boca llena y la billetera y el estómago tranquilos y que gozan de los favores del danielismo se quedan callados o expresan un falso beneplácito, porque habrá unos cuantos miles de trabajadores nicaragüenses sin saber siquiera qué clase de trabajo y sabiendo que no pueden obligar al chino Wang Jing a pagar el salario mínimo que manda el Código del Trabajo, porque la compañía HKND no está obligada a cumplir con ninguna ley en Nicaragua. Eso dice la Ley 840, que es la que rige en el proyecto del Canal. Y pensar que algunos de ellos son dirigentes sindicales, sindicatos blancos del danielismo.
Fuera del supuesto puente de la Panamericana en la zona de Rivas y del supuesto ferry, cuando destruyan veinte kilómetros de la carretera Acoyapa-San Carlos, no se podrá pasar del Norte al Sur por ningún otro sitio. El proyectado puente deberá tener una longitud mayor de quinientos metros, que es el supuesto ancho del Canal, es decir, un puente de cinco cuadras de largo por no sé cuánto de altura para que puedan pasar debajo los enormes barcos del futuro.
Y están hablando todo esto, imaginando puentes y ofreciendo ferrys sin tener todavía un estudio de factibilidad que les indique si el tal proyecto del Canal es o no viable. Tampoco tienen lo más importante como es un estudio de los daños que puede causar al ambiente una zanja de 280 kilómetros de largo por 500 metros de ancho, ni hacen comentario alguno sobre la opinión de los científicos que han hablado sobre el enorme riesgo que corre el lago Cocibolca. La irresponsabilidad de este Gobierno no tiene límites. Están dejando que los chinos comunistas hagan lo que quieran con Nicaragua y nos encontramos totalmente indefensos, pues los organismos internacionales parecen no darse cuenta, nuestras quejas no son escuchadas por quienes mundialmente dicen cuidar el ambiente y viven clamando por la conservación de las fuentes de agua para beneficio de la humanidad. Es sabido que los chinos comunistas proletarios y campesinos pobres son hoy tan esclavos como lo fueron ayer. Son esos chinos, que reciben salarios miserables, los que vendrán a trabajar en el proyectado Canal. Que no se hagan ilusiones los obreros y los dirigentes sindicales comprados por el gobierno danielista. Aquí todos sabemos que ese invento del Canal es un atraco y tenemos la obligación de impedirlo. Tenemos la obligación de defender la soberanía nacional, tal como lo harían nuestros héroes: Benjamín Zeledón, Augusto C. Sandino y Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Ellos dieron su vida defendiendo el honor nacional.
El autor es gerente de Radio Corporación. Excandidato a la Presidencia de la República en 2011.
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