Ha pasado un año desde que Fidel Castro fue visto en público por última vez . Ocurrió el 8 de enero de 2014, cuando asistió en La Habana a la inauguración de una galería del pintor y diputado cubano Alexis Leyva. A partir de allí solo se le vio en algunas fotos fijas o imágenes de televisión.
No es la primera vez que Fidel Castro desaparece durante largo tiempo. Cuando se le vio hace un año en la galería del pintor Leyva, habían transcurrido nueve meses desde su aparición anterior, lo cual motivó especulaciones de que el dictador cubano en retiro había fallecido.
Ahora, en las redes sociales y medios de comunicación formales han vuelto a proliferar los comentarios sobre el supuesto fallecimiento de Fidel Castro, inclusive más que en ocasiones anteriores, porque los últimos acontecimientos de Cuba son cruciales y ameritan que el viejo caudillo cubano se pronuncie sobre ellos. Por lo menos que lo haga en alguno de sus artículos titulados Reflexiones del compañero Fidel , mediante los cuales ha dado a conocer sus opiniones sobre temas muy importantes desde que se retiró formalmente del poder.
En realidad, el reconocimiento de Estados Unidos al régimen totalitario es el acontecimiento político más importante en Cuba desde la crisis por los misiles soviéticos en octubre de 1962. El gobierno de La Habana ha calificado el acuerdo de Raúl Castro con Barack Obama como un gran triunfo de Cuba, y si esto fuese cierto sería en todo caso una victoria de Fidel Castro. Desde cualquier ángulo que se le mire, el reconocimiento de Estados Unidos es un motivo más que suficiente para que Fidel Castro lo celebrara en una presentación personal, o al menos mediante una de las extensas “reflexiones del compañero Fidel” en el periódico Granma.
Además, la liberación de los espías cubanos que estaban presos en Estados Unidos es una causa a la cual Fidel Castro se consagró apasionadamente desde que fueron capturados y luego condenados judicialmente. Su regreso triunfal a Cuba ameritaba también la comparecencia física o un comentario escrito del líder comunista en retiro, para celebrarlo con toda la pompa del caso.
Pero la notoria ausencia de Fidel Castro no solo ha motivado especulaciones sobre su posible fallecimiento. También se conjetura que se debe a que el gran caudillo comunista pudiera no estar conforme con los acuerdos de su hermano Raúl con Barack Obama para la normalización de las relaciones de Cuba con Estados Unidos. Lo cual motiva a algunos analistas a sospechar que quizás en esos acuerdos haya alguna cláusula secreta que no beneficia a la dictadura comunista que fue construida con deleite de genio malévolo por el mismo Fidel Castro.
En el diario español El Mundo se ha comentado que “Fidel y Raúl no siempre coincidieron en sus planteamientos sobre el rumbo de la revolución. El comandante siempre fue un idealista. Raúl es el líder pragmático. Ambos chocaron ya hace dos años por la reforma de la ley migratoria, a la que Fidel se oponía y que finalmente Raúl sacó adelante”.
Como sea, solo el tiempo podrá aclarar la causa de un silencio tan significativo como es el de Fidel Castro, así como también, y sobre todo, mostrar los verdaderos alcances que tendrá el reconocimiento del gobierno democrático de EE. UU. a la dictadura totalitaria de Cuba.
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