Identificarse con los valores de la empresa, garantizar la satisfacción de los clientes, compartir los conocimientos con el personal a cargo y tratar a los miembros de su equipo como personas y no simples trabajadores son los principios que le han permitido a Evert Daniel Gutiérrez Medina hacer una carrera meteórica dentro de Walmart, considerada una de las empresas más valiosas del mundo y la minorista más grande del planeta.
Evert Daniel Gutiérrez Medina compara el crecimiento de la empresa Walmart en el país con el logrado por él dentro de ella.
Considera que aún puede seguir haciendo carrera en esta empresa, ya que en el futuro le gustaría llegar a ser responsable de uno de los formatos de tienda que tiene la cadena.
Mientras alcanza esta nueva meta hace un recuento de su desempeño. Inició en 1999 como auxiliar de caja en Palí Matagalpa, en el 2000 pasó a ser encargado del área de Tesorería de la misma tienda y en el 2001 fue nombrado subadministrador de esa sucursal.
En 2003 lo nombran administrador de Palí, en Estelí, adonde se traslada con su familia.
En 2011 lo trasladan a la gerencia de Maxi Palí, en Estelí.
Desde abril de 2014 es gerente de distrito de la zona norte. Los primeros seis meses ocupó el cargo provisionalmente y en octubre fue ratificado.
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En 1999, cuando tenía 19 años y cursaba el tercer año de Administración de Empresas, pidió una oportunidad laboral en la sucursal de Palí en Matagalpa, donde era cliente frecuente.
Solo había vacante como auxiliar de caja, pero Gutiérrez aceptó sin vacilar, ya que su interés era hacer carrera en esta empresa, donde su buen desempeño durante los últimos 15 años le permitieron escalar hasta la gerencia de distrito de la zona norte.
“Primero fui asignado como gerente de distrito de forma interina y en octubre me confirmaron en el cargo. Las responsabilidades que tengo son velar por los indicadores clave del negocio en las 13 tiendas de la cadena Palí (de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Matagalpa y Jinotega) que están a mi cargo”, indica.
Para Gutiérrez, haberse identificado plenamente con los valores de la empresa —que exige respeto absoluto por los individuos y un excelente servicio al cliente— junto con su decisión personal de compartir sus conocimientos y experiencia con otros colaboradores de la empresa son dos factores que le permitieron convertirse en un talento de alto desempeño y crecer dentro de la empresa.
“Siempre a través de mis reuniones de trabajo con mis grupos de jefatura o auxiliares les he transmitido todo lo que he aprendido en la compañía a lo largo de mi trabajo. Entonces cada quien empieza a conocer cómo hacer su trabajo y cómo solucionar los problemas en determinadas situaciones”, explica Gutiérrez.
Y añade: “Eso nos ayudaba a mí y a mi tienda a alcanzar los logros que la compañía estaba esperando”. Y esto, aunque parece fácil, no lo es, ya que satisfacer plenamente a cada uno de los clientes —que es una de las metas de la empresa— no es nada fácil.
Sin embargo, considera que cuando todo el equipo, sin excepción, tiene actitud de servicio es más fácil alcanzar la satisfacción de cada cliente que visita las tiendas.
“Además, para lograr un buen ambiente laboral (…) somos muy respetuosos con la gente, no solamente miramos a las personas como un trabajador más, sino como personas y procuramos siempre tener un equilibrio y un balance para que cada persona se sienta bien en su trabajo. También tomamos en cuenta las inquietudes que nos expresan y si podemos ayudarles en algo les ayudamos, eso contribuye a un buen ambiente laboral”, expresa Gutiérrez.
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