Fueron dos viviendas las calcinadas en las que habitaban varias familias en cuartos que habían construido. En total trabajaron 42 bomberos y siete unidades apagafuegos. LA PRENSA/Wilih Narvaez

En minutos lo perdieron todo

Las columnas de humo se miraban desde la rotonda de Bello Horizonte como señal de la magnitud del siniestro. Ya en el lugar el drama lo vivían 38 personas que habitaban en dos terrenos del barrio Santa Rosa, de Managua.

Las columnas de humo se miraban desde la rotonda de Bello Horizonte como señal  de la magnitud del siniestro. Ya en el lugar el drama lo vivían  38 personas que habitaban en dos terrenos del barrio Santa Rosa, de Managua.

[doap_box title=»Solidaridad nunca falta» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La dirección exacta del incendio se registró de la iglesia Pío X dos cuadras al lago, media cuadra abajo. Los pobladores en solidaridad se desbordaron para ayudar a sacar algunas pertenencias, aunque fue poco lo que se rescató: ropa, una refrigeradora, una cama de madera y unas cuantas sillas. Las pérdidas son cuantiosas y hasta el momento se desconoce el monto.
“Vamos a determinar las causas del incendio en conjunto con la Policía, para determinar el origen, cuál fue la fuente de calor que dio inicio al incendio”, dijo el comandante Ramón Landero, de la Dirección General de Bomberos (DGB).[/doap_box]

A unos días de Navidad la noticia no podía ser más triste. El fuego acabó con  sus viviendas la tarde de ayer, luego que un voraz incendio consumiera  los 12 cuartos.

“Pasa mano, loco pasa mano”, se decían varios jóvenes que pretendían ganarle la batalla a las llamas para sacar unas cuantas pertenencias.

Las sirenas de las unidades de bomberos se escuchaban más fuertes. Era la señal que los perjudicados esperaban con la esperanza de que la desgracia se detuviera.

María Leonor Romero  Corea, de 83 años, es la dueña de uno de los terrenos. Junto con ellas  viven sus seis hijos y sus nietos, en total habitan doce personas.

Desafortunadamente los cinco cuartos que habían en ese terreno fueron reducidos a cenizas.

Aún en medio de la tristeza, José Ernesto Avellán Romero, de 50 años, entró a uno de los cuartos y salió con una sonrisa en su rostro.

“Encontré 3,200 dólares, son los ahorros de la familia”, añade mientras cuenta los billetes, la mayoría parcialmente quemados, aunque guarda la fe que se los puedan cambiar en alguna entidad bancaria.

En la casa vecina que le pertenece a doña Marta Elena Zamora, de 76 años, a pesar de que casi nada recuperaron, le dan gracias a Dios porque las 26 personas que habitan en ese terreno  resultaron ilesas.

En su terreno habían siete humildes cuartos, la mayoría fabricados de madera y zinc.

“Yo estaba planchando, cuando me gritan: ‘mamá salga que se está quemando la casa’”, expresó la anciana.

Algunos de los perjudicados en esa vivienda fueron: José Ángel Larios Zamora; Darlin Gutiérrez Larios, Martha Elena Gutiérrez Larios, entre otras.

 

Boletin Nacionales Casas incendio Managua archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí