El papa Francisco celebró ayer la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe en una misa concelebrada con 750 sacerdotes, en la que pidió que el futuro de América Latina, al que llamó el “continente de la esperanza” sea en favor de los pobres. La efigie de la Virgen de Guadalupe fue colocada en la parte central de la Basílica de San Pedro y la ceremonia se desarrolló en Castellano.
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