Pacientes de chikungunya y sus familiares coincidieron en que la campaña que desarrollan las autoridades del sistema de salud y la Alcaldía es tímida y la información sigilosa, al señalar que están a la vista las aguas empantanadas que consideran como los mayores criaderos del mosquito transmisor.
Leonel Fletes, periodista de Telecentro Canal 17, ha permanecido durante diez días ingresado en el centro de salud de Juigalpa y a pesar de sentirse bien atendido, lamenta los pocos esfuerzos comunitarios que se realizan en los barrios para erradicar los focos de contaminación.
Asegura que adquirió la enfermedad en el barrio Virgen María, “en los niños causa mayores estragos. Esto en Chontales lo han manejado sigilosamente y no sé por qué, yo criticaba a ellos que a pesar de la campaña nacional aquí ha habido poca atención, Ahora que se da el brote es que se han movido”.
A su juicio, no basta con las fumigaciones, se necesita una mayor constancia y agresividad de las autoridades de salud, Alcaldía y la comunidad para acabar con los criaderos.
Marcos Sequeira, habitante del barrio San Antonio, se encontraba cuidando a su hija de 16 años, Yunissa Laguna. “La tienen en observación al presentar dolor de huesos, cabeza, fiebre y salpullido”.
Sequeira indicó que en la entrada de su barrio existe un charco permanente con aguas putrefactas como producto de trabajos que realizó la Alcaldía y no han hecho nada para eliminarlo.
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